23 Septiembre 2010
LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
Los tiempos, sin duda, cambiaron. Por el Camino del Perú casi avenida Perón, un ciclista llevaba un caballo tirado con una soga. Tal vez el equino se le había escapado a este "arriero urbano" que se las ingenió para recurrir a este método poco ortodoxo pero no menos original para regresar al redil al "rebelde" que parecía marchar "vencido a la casita de los viejos".




















