21 Octubre 2010
LA GACETA / FRANCO VERA
Las vías del ferrocarril que bordean la calle Marco Avellaneda constituyen un serio obstáculo para los peatones. Los más perjudicados son las madres que transportan sus niños en cochecitos o los discapacitados que se trasladan en silla de ruedas y deben cruzar por San Juan -como en la imagen- o Santiago del Estero.






















