13 Mayo 2014
HAURIGOT POSSE. Asumió como secretario de Estado en marzo pasado, en reemplazo de Alfredo Miroli. la gaceta / foto de diego aráoz
“No minimizo para nada el consumo de drogas, pero quiero aclarar que la delincuencia no se puede explicar por el consumo. Hay que ser muy cuidadosos con estas cosas”, advirtió el secretario de Estado de Prevención y Asistencia a las Adicciones, Lucas Haurigot Posse. El funcionario se refirió, de esta manera, a un dato que había dado a conocer la fiscala Adriana Giannoni (VIII° Nominación) a fines del mes pasado. La funcionaria judicial había alertado que de los 21 detenidos que hubo durante el fin de semana del 18 al 21 de abril en la jurisdicción del Centro Judicial Capital, 11 reconocieron tener problemas de adicciones.
- ¿Qué opinión le merece ese número?
- Hay que diferenciar algunas cosas. Si bien se detecta que el 50% de los hechos delictivos han sido llevados a cabo por personas adictas, hay que aclarar que el consumo de drogas no es la explicación de la delincuencia. No todos los delincuentes son adictos y no todos los consumidores de drogas son delincuentes. Hay pacientes que consumen droga y nunca han delinquido y pacientes que han delinquido y que han salido a robar estando sanos. En los barrios hay chicos que me dicen: “licenciado, yo salgo a robar estando pila (sic)”.
- Pero también hay personas que salen a robar para comprar drogas...
- Sí, pero no son la mayoría. Algunos sacan dinero de su casa, plata que les dan los padres para comprarse un par de zapatillas o alguna otra cosa. La delincuencia no se explica por el consumo de drogas. Además hay distintos estadíos de consumo. La palabra “adicto” se refiere al estadío más avanzado de esta problemática, cuando la persona vive drogada. De ahí para abajo, hay un montón de estadíos como el consumidor ocasional, que fuma de vez en cuando y sigue teniendo una vida normal, o el consumidor un poco más abusivo, que si bien no fuma todos los días, lo hace de dos a tres veces por semana.
- Entonces de ese 50% pueden no ser todos adictos...
- Habría que determinar bien la situación de cada uno porque si no parece que todos los que consumen salen a robar y que todos los que roban son adictos y no es así.
- ¿Qué se puede hacer con las personas adictas que están en la cárcel y con los delincuentes que roban para comprar drogas?
- Si el consumidor de drogas está encarcelado, lo primero que hay que hacer es evitar que ingresen drogas al penal o sacarlo de ahí y llevarlo a un centro específico de adicciones. En cuanto a los chicos que roban drogados, hay que ir a buscarlos y no esperar que lleguen al consultorio, porque tal vez no lleguen nunca. Eso es lo que estamos haciendo, ir a buscarlo a su barrio, a su comunidad. Vos le abrís la puerta a un chico que consume drogas y lo tratás con una mirada de contención, sin criticarlo, sin prejuzgarlo, y ese chico automáticamente deposita confianza en vos y te cuenta todo: si consume, cuándo ha consumido, cómo se siente, cómo se lleva con su familia, con la escuela; y atrás de ese consumo de drogas ves a un ser humano con muchas necesidades y dificultades.
- ¿Y qué hacen cuando el chico les cuenta que delinque?
- Se lo sigue tratando de forma individual porque detrás del consumo de droga hay un problema de conducta. Por ahí te encontrás con chicos que delinquen y, como ellos dicen, nunca “los han pillado”. Entonces trabajamos en todo un encuadre que los haga entender que existen límites que no pueden pasar. En el Instituto Roca, por ejemplo, hay muchos casos de consumo de drogas y ahí tienen un equipo de profesionales que hace el diagnóstico y después deriva la atención en otros dispositivos de acuerdo con la situación de cada uno: puede ser en un consultorio, en el hospital Avellaneda o en Las Moritas.
- En Las Moritas, el único centro de internación, no se admiten personas con antecedentes penales. ¿Qué se hace con esos casos?
- Estamos trabajando sobre ese tema con la Nación y estamos muy avanzados en la instauración de estos centros de recuperación de adictos. Lo tenemos como objetivo a mediano plazo.
- ¿Qué opinión le merece ese número?
- Hay que diferenciar algunas cosas. Si bien se detecta que el 50% de los hechos delictivos han sido llevados a cabo por personas adictas, hay que aclarar que el consumo de drogas no es la explicación de la delincuencia. No todos los delincuentes son adictos y no todos los consumidores de drogas son delincuentes. Hay pacientes que consumen droga y nunca han delinquido y pacientes que han delinquido y que han salido a robar estando sanos. En los barrios hay chicos que me dicen: “licenciado, yo salgo a robar estando pila (sic)”.
- Pero también hay personas que salen a robar para comprar drogas...
- Sí, pero no son la mayoría. Algunos sacan dinero de su casa, plata que les dan los padres para comprarse un par de zapatillas o alguna otra cosa. La delincuencia no se explica por el consumo de drogas. Además hay distintos estadíos de consumo. La palabra “adicto” se refiere al estadío más avanzado de esta problemática, cuando la persona vive drogada. De ahí para abajo, hay un montón de estadíos como el consumidor ocasional, que fuma de vez en cuando y sigue teniendo una vida normal, o el consumidor un poco más abusivo, que si bien no fuma todos los días, lo hace de dos a tres veces por semana.
- Entonces de ese 50% pueden no ser todos adictos...
- Habría que determinar bien la situación de cada uno porque si no parece que todos los que consumen salen a robar y que todos los que roban son adictos y no es así.
- ¿Qué se puede hacer con las personas adictas que están en la cárcel y con los delincuentes que roban para comprar drogas?
- Si el consumidor de drogas está encarcelado, lo primero que hay que hacer es evitar que ingresen drogas al penal o sacarlo de ahí y llevarlo a un centro específico de adicciones. En cuanto a los chicos que roban drogados, hay que ir a buscarlos y no esperar que lleguen al consultorio, porque tal vez no lleguen nunca. Eso es lo que estamos haciendo, ir a buscarlo a su barrio, a su comunidad. Vos le abrís la puerta a un chico que consume drogas y lo tratás con una mirada de contención, sin criticarlo, sin prejuzgarlo, y ese chico automáticamente deposita confianza en vos y te cuenta todo: si consume, cuándo ha consumido, cómo se siente, cómo se lleva con su familia, con la escuela; y atrás de ese consumo de drogas ves a un ser humano con muchas necesidades y dificultades.
- ¿Y qué hacen cuando el chico les cuenta que delinque?
- Se lo sigue tratando de forma individual porque detrás del consumo de droga hay un problema de conducta. Por ahí te encontrás con chicos que delinquen y, como ellos dicen, nunca “los han pillado”. Entonces trabajamos en todo un encuadre que los haga entender que existen límites que no pueden pasar. En el Instituto Roca, por ejemplo, hay muchos casos de consumo de drogas y ahí tienen un equipo de profesionales que hace el diagnóstico y después deriva la atención en otros dispositivos de acuerdo con la situación de cada uno: puede ser en un consultorio, en el hospital Avellaneda o en Las Moritas.
- En Las Moritas, el único centro de internación, no se admiten personas con antecedentes penales. ¿Qué se hace con esos casos?
- Estamos trabajando sobre ese tema con la Nación y estamos muy avanzados en la instauración de estos centros de recuperación de adictos. Lo tenemos como objetivo a mediano plazo.
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