La plaza es el lugar de encuentro siempre. Pasa el tiempo y sigue siendo el sitio convocante, tanto para la protesta como para la expresión de júbilo. Sin embargo, la plaza no siempre es la misma. Su fisonomía va cambiando como si fuera acicalándose para estar a la moda.

En la imagen que Jorge Olmos Sgrosso seleccionó para hoy la Plaza Independencia está vestida acorde a las costumbres de mediados de 1930. En la foto se puede ver cómo empiezan a demoler el “quiosco” que se había montado del lado Este de la plaza. Esas estructuras se habían montado en 1870. Era de madera de más de un metro de piso donde se instalaba la banda de música los días de retreta. También era el punto de encuentro de los jóvenes que se concentraban para conversar. Tenía un pequeño techo que se aprovechaba para guarecerse ante una lluvia inesperada. Originariamente, la Plaza Independencia tuvo dos “quioscos”, uno del lado Este y otro del sector Oeste.

Como detalle, al fondo de la imagen se puede ver la Catedral luciendo el reloj que alguna vez estuvo en la torre del Cabildo de Tucumán.