Es evidente que los términos con los que nos expresamos acerca del sexo, las distintas prácticas sexuales y los órganos genitales no son ingenuos, no dan lo mismo. Por el contrario, las palabras encierran connotaciones que pueden ser interpretadas de distintas formas (algunas más positivas; otras, no tanto) y de alguna manera revelan lo que sentimos respecto a estos temas.

De hecho, la misma expresión puede ser usada por una persona para referirse a los genitales de manera positiva (al estar excitada, por ejemplo), y por otra con una connotación negativa (al estar enojada o para hablar despectivamente).

Al respecto, los sexólogos e investigadores estadounidenses Julia R. Heiman y Joseph LoPiccolo proponen un juego para hacer en pareja con el objetivo de -además de divertirse, claro- explorar el lenguaje relativo a la sexualidad y ayudar a que las personas se sientan más cómodas en este sentido.

¿Cómo se juega? Cada uno debe decir o escribir una lista de términos coloquiales -tantos sinónimos como sean posibles- para designar las palabras de la siguiente lista (pueden añadirse más disparadores):

Vagina

Penetración

Pechos

Pene

Vulva

Masturbación

Testículos

Clítoris

Menstruación

Eyaculación

Sexo oral

Luego, la idea es discutir qué términos son percibidos como positivos y cuáles negativos. Ambos deben explicar las razones por las que determinadas palabras o expresiones (o la imagen que llevan asociadas) les resultan agradables o desagradables. Y a partir de allí, intentar confeccionar un vocabulario para comunicarse en pareja, incluso inventar palabras que sólo usen los dos.

El propósito de este juego es hallar nombres que remitan a imágenes y significados que les sean positivos. Algunas parejas, por ejemplo, acuñan apodos cariñosos para referirse a los genitales. ¿Por qué no?