La Universidad Nacional de Tucumán se apresta a firmar con municipios del interior un acuerdo para que se dicten los segundos y terceros años de Derecho en las circunscripciones donde se había extendido el dictado de la carrera en años anteriores: Trancas, Concepción, Monteros y Bella Vista. Se trata de un avance que beneficia a los estudiantes de esas localidades, que no se ven obligados a costosos traslados cotidianos o a instalarse en la Capital para cursar sus carreras.
Se trata de una circunstancia que incide desde siempre en el desarrollo de las comunidades alejadas, cuyos jóvenes se ven limitados a la hora de elegir estudios por la distancia, lo cual determina, a menudo, que las vocaciones queden estrechamente vinculadas a la realidad socioeconómica de las localidades y no haya prácticamente opciones, no sólo para estudios diferentes, sino para la misma formación en carreras tradicionales.
Así se dan dos circunstancias complejas. Una es la necesidad de viajar a la Capital para cientos de estudiantes. Cabe imaginarse a alumnos, por ejemplo, de La Cocha -a 130 kilómetros de distancia de San Miguel de Tucumán- o de Amaicha, por citar solo dos localidades alejadas. Que se instalen en la capital implica un alto costo para sus familias. El año pasado, por cierto, el Gobierno provincial solventó el pasaje para los estudiantes universitarios del interior, aunque estos de igual modo tienen gastos que les genera la distancia, además del viaje. Cada tanto se tiene conocimiento de esporádicas ayudas de las comunas o de las municipalidades para que algunos de sus estudiantes puedan albergarse en la capital. Otra circunstancia es la oferta académica que la Universidad aporta en el interior. Implica también ocuparse de gastos, que son contemplados en acuerdos como el que se va a llevar a cabo hoy: cobertura de honorarios de docentes, no docentes, gastos administrativos y operativos.
La UNT tiene, entre otras, ofertas además de estudios en Aguilares (este año hay 330 inscripciones en Ciencias Económicas), donde hay Artes, Instituto Técnico y Escuela de Enfermería; también en Monteros, donde se dicta Kinesiología. Pero las demandas son elevadas. Este año hay 17.000 ingresantes a la UNT y las carreras tradicionales, como Derecho, Ciencias Económicas, Medicina y Psicología siguen siendo de alto requerimiento, y ha crecido la demanda en Ciencias Exactas, en áreas vinculadas a programación en ingeniería en computación, que no se dictan en el interior y a lo cual se intenta dar respuesta. También por cierto, están las oportunidades que ofrecen las otras universidades: Tecnológica, San Pablo-T y Unsta.
Hasta ahora las posibilidades de la virtualidad no han podido aportar ayudas significativas y las respuestas que se han dado esta problemática han sido puntuales y limitadas por las dificultades económicas de las mismas administraciones, tanto de las universidades como de las circunscripciones políticas. Se sigue dependiendo de esos esfuerzos puntuales, que han sido bienvenidos, pero que deberían ser parte de un gran programa para apoyar el interior. Bien señaló el año pasado el Gobernador, que la ayuda para el estudio de Derecho era “una gran decisión, para que quienes viven en el interior tengan la misma posibilidad de los que viven en San Miguel de Tucumán, en igualdad de condiciones con los que viven en Capital”.