Las inesperadas complicaciones que salen de la AFA y sus dirigentes abren interrogantes sobre la regulación de los tiempos judiciales y de cómo la corrupción sigue siendo el mal endémico de los argentinos. La imaginaria recreación de un diálogo que trae del pasado el recuerdo de aquellos que hacía el egregio Osvaldo Soriano.
Últimamente hay comportamientos que se intuyen. La sorpresa, sobrina predilecta de la creatividad, rara vez es una herramienta de los hombres públicos: temen no poder manejar sus consecuencias. Por eso sacrifican sus propios logros y hasta sus ideas. Acostumbrado a estas conductas no me sorprendió que otro sábado llamara por teléfono. Había sido una semana internacionalmente novedosa y seguro llamaría. Y así fue.
-Hola, ¿Cómo está? Estaba seguro que me llamaría.
-¡Qué bueno! Estamos en sintonía. ¿Qué le hacía pensar que podría consultarlo?
-No lo sé. Me imagino que sus editores le pidieron una nota sobre todo lo que está pasando. Son temas trascendentales. Más aún cuando Trump está ensañado con ningunear a ustedes, los europeos.
-¡Increíble su intuición!
-”Alábenlo al zonzo y lo verán laburar”, decían las abuelas.
-No. Le digo en serio.
-Bueno, bueno, vamos al grano de qué le pidieron que escriba. Siempre miran a la Argentina como una rareza y eso…
-Espere, espere. No empecemos. Convengamos que la historia se repite en corto tiempo. No es común.
-No me parece poco tiempo y menos con el vértigo actual. La última vez fue con Menem y después el kirchnerismo fue cambiando todo de nuevo.
-Usted niega el presente. Apenas han pasado unos meses.
-Usted no tiene idea de qué habla. Le pido que lea antes de llamarme.
-No voy a discutir. Dígame: ¿Por qué lo hacen de vuelta?
-Es que las leyes laborales deben adecuarse a los tiempos. Hay cuestiones del siglo pasado que nada tienen que ver con los tiempos actuales…
-De qué reforma laboral me habla.
-Es lo que estamos hablando. Implica a distintos sectores de poder.
-Yo pensé que les preocupaba ir a votar. Vienen de votar por diputados y senadores y ahora van a elegir presidente. Es una elección definitoria. El pueblo decide…
-Nooooo. Por favor. Nosotros somos Argentina.
-¿Y no eligen Presidente?
-Sí, pero no mañana. Dentro de dos años. Usted se refiere a Chile. Mañana hay balotaje allí.
-Ah, claro. Bueno es lo mismo.
-Mejor hago de cuenta que no dijo nada. Es como que diga que hoy se juega la final de fútbol en Tucumán.
-Eso lo tengo muy claro. Sé que ustedes nunca pudieron construir un estadio y tampoco las autopistas que tienen todas las provincias vecinas en sus ingresos.
-Si tampoco formamos parte de la ruta del dinero de la AFA que llega hasta Santiago del Estero a través de la alfombra roja de Toviggino.
-Ahora se pone a defender la tucumanidad. Al fin y al cabo ustedes son los mimados de Milei. Vi que le enviaron Ayuda al Tranqueño desde la Nación.
-Sí, sí. Se llaman ATN: Aportes del Tesoro de la Nación.
-Ah, tal vez me dijeron mal.
-Usted entiende todo mal.
-No, usted se enoja por todo. Usted es como los porteños que se quejan de todo.
-Ahora sí que no lo entiendo…
-No vio cómo protestan porque la final del campeonato entre Racing y Estudiantes se juega en Santiago.
-El federalismo es una preocupación del interior del país. No del país. ¿O, usted cree que no hay hinchas de Racing o de Estudiantes por estos lares?
-Milei lo entendió. Ahí lo vi haciendo campaña en Córdoba.
-No, fue a agradecer votos a la Docta.
-¿A quién? No sabía que Karina era abogada.
-No, deje nomás. Olvídese. Lo dejo nos estamos llamando…
-Espere, espere. Estudiantes es el equipo que jugó de espaldas.
-No. No. Le dio la espalda a otro equipo. Pero fue una queja hacia la AFA.
-Por la construcción de una tapia o algo así, entiendo.
-Sabe qué: estoy muy atrasado ya. Hablemos luego.
-Bueno pero voy a escribir sobre eso ya que no tienen elecciones. Dígame qué pasó con la AFA.
-Mire, hay causas que por su densidad simbólica, funcionan como radiografías del Estado. Con allanamientos y el secuestro de documentación se está indagando un posible esquema de lavado de activos, evasión o maniobras financieras asociadas a contratos de patrocinio. Esto no debería indignar a nadie.
-Claro, lo entiendo. Voy a titular: “En Argentina las pasiones no son atenuantes de nada”.
-Haga lo quiera. Mire si el fútbol administra dinero, influencia y acceso, debe soportar el mismo estándar de control que cualquier área del interés público.
-Claro. Es que la Justicia argentina es un águila con precisión quirúrgica. Lo felicito.
-Gracias, pero durante años el águila se había convertido en un oso en hibernación.
-En qué quedamos: ¿Águila u oso?
-Mire la sensación social es de una Justicia con velocidad variable. La energía institucional aparece y desaparece con disciplina por eso algunos expedientes duermen décadas y otros avanzan en semanas. ¿Vio la película “Belén”?
-No. Usted me quiere decir que como el titular de la AFA no es Tapiei, ahora sufre las consecuencias.
-Yo no dije eso.
-Pero lo sugirió como si la Justicia respondiera de acuerdo al termómetro de la amistad o enemistad a la política del momento.
-Insisto, yo no dije eso.
-Bueno ahora me va a decir que el problema de la Argentina no es la corrupción.
-Tampoco dije eso.
-Ahora me va a decir que el verdadero problema son los controles parlamentarios que no son robustos y que los presupuestos no se auditan como corresponde y por lo tanto…
-Déjeme en paz. Tengo que escribir si cree que sabe lo que voy a decir para qué me llama.
-Sabe qué: últimamente hay comportamientos que se intuyen como dijo Usted antes de que lo llame.
-Y Usted ¿cómo sabía eso?
-Es que ustedes por esos lares de américa son todos iguales, previsibles. Por eso ya se sabe quién va a ganar en Chile.
-Bueno, hasta luego.
-Sabe qué: me quedé pensando en Karina.
-Me alegro. Es problema suyo. Lo dejo.
-No. Espere, y Caputo. Ya le dieron un cargo al pobre.
-¿Pobre? Maneja la recaudación, la inteligencia y la comunicación del Estado. Sin tener un cargo. Sus aciertos o equivocaciones no dependen de nada. Son los homeless del poder. Sin cargo y en la calle hacen más ruido que nadie.
-Un zorro sería la traducción al castellano.Y hablando del tema. Vi que la semana pasada el gobernador se reunió con el ex intendente.
-Otro “homeless”.
-Ahora sí que no lo entiendo.
-Alfaro no tiene cargo, anda como jubilado caminando y cada vez que aparece en la Casa de Gobierno se arma un revuelo. Tres cargos al mismo tiempo le adjudican. Y, al final todos terminan espantados como si fuera el fantasma Matías. Termina siendo protagonista sin serlo, como Caputo.
-No quiero imaginar lo que dirá la Lady Mayor como usted le dice.
-No hablemos del tema por favor. Ella perdió un juicio…
-Sí, algo me enteré, cuénteme y voy a escribir sobre el tema.
-No le recomiendo. Mejor dedíquese a las elecciones chilenas. Más aún siendo extranjero. No vaya a ser que termine en Tribunales.
-¿En los Tribunales de Tucumán? ¿Allí quién maneja la balanza, el águila y su bisturí o el oso del invernadero?
-.....
Qué raro que en estos tiempos, donde la comunicación es la vida misma, se haya cortado la llamada telefónica.
Tal vez no fue un problema de señal. Tal vez fue, una vez más, una cuestión de intuición.