Los vecinos de Nordelta, en el norte del Gran Buenos Aires, vivieron una escena tan inesperada como desconcertante: chanchos salvajes deambulando por las calles del barrio. El episodio ocurrió en medio de la fuerte polémica por el traslado de carpinchos que habitan en la zona y sumó un nuevo capítulo de tensión entre quienes reclaman la reubicación de los animales y quienes defienden su permanencia.
Un móvil de LN+ llegó hasta el lugar y registró imágenes del llamativo episodio. “Nadie entiende cómo ni de dónde salieron los chanchos: es rarísimo”, aseguró Nora, vecina de Nordelta y protectora de animales. La mujer explicó que se enteró de la situación a partir de los videos que se viralizaron en redes sociales. “Eran entre 10 y 11 chanchos que se veían deambular por las calles y hurgando los residuos”, relató.
Consultada sobre el comportamiento de los animales, aclaró: “No son como los perros, a quienes uno les puede decir ‘vení’ y vienen, sino todo lo contrario”. Ni ella ni otros vecinos pudieron precisar si se trataba de chanchos salvajes o de animales provenientes de algún criadero.
La aparición y desaparición casi inmediata de los chanchos despertó sospechas entre los habitantes de la zona. “Muchos dudamos en que los chanchos fueron puestos a propósito, básicamente para desviar un poco la atención sobre el tema de la aparición de los carpinchos”, sostuvo Nora. Y agregó: “Los chanchos aparecieron, salieron los videos y de pronto no están más. Acá nadie más pudo volver a verlos. Pero mejor así, porque acá todo animal que camina va a parar al asador”.
El conflicto por los carpinchos
Tras referirse al episodio de los chanchos, la protectora de animales habló del conflicto de fondo que mantiene en vilo a Nordelta: la presencia de carpinchos. Según explicó, “once vecinos del lugar denunciaron la presencia de estos animales solicitando su traslado”, una acción que, de acuerdo con su versión, debía realizarse con orden judicial y la supervisión de una veedora, algo que -afirmó- no ocurrió.
“El martes por la madrugada y utilizando dardos de sedación se llevaron a varios carpinchos: tres hembras y tres machos. Supuestamente se los llevaron en lancha y dormidos a un lugar ubicado a cuatro horas de San Fernando, pero nadie sabe de qué lugar se trata”, denunció. Para Nora, la falta de información genera dudas: “Si todo esto fuera legal, hubieran filmado el traslado. Nadie sabe dónde ni cómo están los animales. Los carpinchos no hacen nada y hasta son asustadizos. Todo esto realmente no se entiende”.
Vecinos autoconvocados, en alerta
La preocupación también fue expresada por otros vecinos organizados. Silvia Soto, encargada de medios de la agrupación La Voz de los Carpinchos, aseguró que la situación es crítica. “Estamos desesperados, todos los vecinos autoconvocados en estado de alerta extrema y movilización”, afirmó.
Soto explicó que, pese a que la medida fue apelada judicialmente, se intenta avanzar con la relocalización. “Pretenden ejecutar el traslado de carpinchos aunque la medida no esté firme. La Dirección de Flora y Fauna y la Dirección Agraria de la provincia de Buenos Aires aprobaron administrativamente la reubicación”, señaló.
Según indicó, el operativo es presentado como una “prueba piloto”, aunque -remarcó- no existen estudios sobre el impacto que tendrá en las manadas originales ni en la fauna silvestre de los lugares de destino. “Los llevan a una futura reserva en San Fernando. Son individuos de manadas completas y están con cierto bienestar porque no hay casi gente en ese lugar”, explicó.
Para los vecinos autoconvocados, la solución pasa por otras medidas. “Lo que se necesita no es que se los lleven, sino rampas, porque se siguen ahogando los bebés. Nosotros instalamos rampas, pero ya están deterioradas”, dijo Soto. Además, recordó que la jueza María Paula Venere, del Juzgado Contencioso Administrativo N°1 de San Isidro, especificó que no debían reubicarse hembras preñadas o con crías, “que son prácticamente todas”. “Entonces trasladarían machos, dejando las manadas sin machos y en indefensión”, concluyó.