MADRID, España.- Un tren de alta velocidad de la empresa Iryo con 317 pasajeros que iba de Málaga a Madrid descarriló en la localidad de Adamuz, en Córdoba, al sur de España, y se cruzó de vías. El impacto contra un tren que hacía el recorrido inverso, con rumbo a Huelva, causó un desenlace catastrófico.
El último tren de Renfe iba con 187 pasajeros. El grave accidente dejó al menos 21 muertos, más de 100 heridos (25 de gravedad), y paralizó el sistema ferroviario en las últimas horas.
La Administración Ferroviaria de España (Adif) informó que, a las 18.40, hora española, el tren Málaga - Puerta de Atocha, al descarrilar, invadió la vía contigua, por la que circulaba el tren de Puerta de Atocha - Huelva.
“El impacto ha sido terrible” y provocó que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas, escribió el ministro de Transporte de España, Oscar Puente. También dijo que la cifra de víctimas no se pudo confirmar en ese momento.
La Guardia Civil, fue actualizando durante la tarde la cifra de víctimas desde que ocurrió el accidente. Los servicios de emergencia de Andalucía indicaron en X que hay al menos “25 heridos graves”, mientras la prensa española indicaba que el total de heridos ascendería a 100 y que quedaba gente atrapada en los vagones.
Puente, que seguía los sucesos desde las oficinas de Adif en Madrid, indicó que la “información que llega es muy grave”.
“El problema es que están los vagones retorcidos. Entonces los hierros están retorcidos con las personas dentro. Hay unos amasijos de hierros, de sillones, de asientos está todo muy, muy deshecho”, dijo a la televisión pública TVE Francisco Carmona, jefe de bomberos de Córdoba. “Hemos tenido incluso que retirar a alguna persona fallecida para poder acceder a algún vivo. Están siendo labores complicadas, duras”, agregó.
“Una película de terror”
Imágenes en la televisión pública mostraban los trenes descarrilados rodeados de numerosas personas y ambulancias, mientras miembros de los servicios de emergencia trabajaban para ayudar a los heridos. Numerosos voluntarios de Adamuz se acercaban para colaborar para atender a los afectados.
Un periodista de la radio pública, que viajaba en uno de los trenes, relató que se sintió como “un terremoto” que estremeció el vagón. Los ocupantes del vagón cogieron los martillos de emergencia para romper ventanas y comenzar a salir del convoy, indicó.
“Esto parece una película de terror”, narró Lucas Meriako, que iba en el tren de Iryo. “Se sintió un golpe muy fuerte por detrás y la sensación de que todo el tren se iba a caer. Había muchos heridos por los vidrios”.
Equipos de apoyo
“Muy preocupados por el grave accidente ferroviario en la provincia de Córdoba. Hemos enviado servicios de emergencia y apoyo logístico a la zona para ayudar en todo lo que sea necesario”, indicó el presidente regional de Andalucía, Juan Manuel Moreno, en X.
“El Gobierno está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros”, dijo el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Los hospitales de la región de Madrid y los equipos del SUMMA 112 (servicios de emergencia) “están pendientes del trágico accidente en Córdoba y a disposición” de Andalucía, anunció la presidenta de la región de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
En la estación de la capital, Atocha, “se desplegarán equipos de apoyo para acompañar a los familiares” de las personas afectadas, agregó Ayuso.
También la Casa Real española expresó su preocupación. En un comunicado en la red social X, el rey Felipe VI y la reina Letizia enviaron el “más sentido pésame a los familiares y allegados de los fallecidos”.