El verano trajo un clima caliente en el plano política con una tormenta de declaraciones que ponen de manifiesto que, pese a no ser un año electoral, este 2026 será movido y de cruces entre el Gobierno provincial y la oposición. Una clara muestra de la elevada temperatura estival ha sido el cruce protagonizado entre el ministro de Economía, Daniel Abad, con el titular de la filial local de La Libertad Avanza (LLA), Lisandro Catalán.

En una entrevista concedida a LA GACETA, el ministro de Economía y Producción indicó que el problema que en la actualidad tienen las finanzas públicas provinciales no pasa por el gasto público, sino por la caída de los ingresos, producto de la baja en la actividad económica. Catalán no tardó en responder y cargar las tintas contra el Gobierno que, desde fines de la década de 1990, viene siendo gobernado por el Partido Justicialista (PJ).   “El deterioro de la provincia es consecuencia directa de un gasto público descontrolado, pensado para beneficiar a la política de siempre y no para mejorar la vida de la gente”, completó el ex ministro del Interior de la gestión presidencial de Javier Milei.

El actual miembro del directorio de la petrolera estatal YPF fue más allá en sus apreciaciones. “Sr. Ministro, lo que usted está diciendo es una barbaridad. Tucumán tiene la legislatura más cara del país, uno de los concejos deliberantes más costosos, un estado ineficiente, y un sinfín de entes que solo existen para hacer política”, posteó en redes sociales. Y completó: “Tenemos la mayor carga impositiva del país y una provincia carente de infraestructura y servicios adecuados. El problema de Tucumán es el gasto público descontrolado, sostenido para beneficiar a la política de siempre”.

Catalán continuó con sus críticas al Poder Ejecutivo. “Le propongo algo simple: reduzcan el gasto al máximo, administren los recursos con responsabilidad y van a poder bajar impuestos. Así le sacan la soga del cuello a los tucumanos y a las empresas que quieren invertir”, escribió.

La respuesta ministerial

Abad no se quedó callado y levantó la apuesta. “Ya que le interesa tanto Tucuman opinando comodamente sentado en el Directorio de YPF percibiendo millones, mejor se ilustra que la presión fiscal por ejemplo, la real”, le sugirió a Catalán. Según el conductor del área económica, Tucumán está debajo de la media nacional por la fuerte inversión en alícuotas cero y exenciones tributarias. Además, le sugirió que se preocupe más “por la creciente desocupación que está generando en su provincia la apertura indiscriminada de importaciones como por ejemplo el rubro textil”. Abad, asimismo, le recomendó al titular de LLA provincial que interceda ante el Palacio de Hacienda o la Casa Rosada para que “Tucumán recupere lo que perdió de recaudación en estos dos últimos años en $ 400.000 millones cuando usted era ministro del Interior”.

Por ultimo, también le pidió a Catalán que se preocupe “en recuperar los fondos que su provincia gasto en atención a los abuelos del PAMI que nunca dejamos de atender. Le sugiero haga política para beneficios concretos de los tucumanos y no para aparecer en los medios por un minuto de fama”.

La novela continuó con otro capítulo en el que el director d YPF le responde a Abad. “Ministro, usted mejor que nadie sabe lo que ayudé a Tucumán en estos dos años. Lo que no voy a hacer nunca e mirar para otro lado cuando está en juego el futuro de Tucumán”, replicó.

Un reclamo federal

Para poner en foco la relación fiscal entre la Nación y la provincia, el ministro de Economía exhibió un análisis realizado por la Secretaría de Programación Económica en la que se muestra que la pérdida de recursos federales entre 2024 y 2025, en el caso de Tucumán, ha sido de casi $ 435.300 millones, es decir, un promedio mensual de $ 18.100 millones (a valores corrientes), debido a la caída de las transferencias nacionales.

Abad tiene previsto esta semana viajar a Bu enos Aires, con el fin de realizar gestiones ante la Casa Rosada y ante el Palacio de Hacienda, con el fin de solicitar a devolución de unos $ 95.000 millones que el Gobierno nacional le adeuda a Tucumán por distintos compromisos asumidos, desde financiamiento de obras hasta la atención sanitaria a pacientes de la obra social para jubilados y para pensionados PAMI.

La administración que encabeza el gobernador Osvaldo Jaldo aspira a que, con esos recursos, la provincia siga transitando la senda del equilibrio fiscal, tal como sucedió en 2025. El propio Abad reconoció que el Fondo Anticíclico que se había generado con los ahorros producidos desde octubre de 2023 no son significativos, ya que el Poder Ejecutivo debió financiar la compra de más insumos y la ejecución de obras públicas a cuenta de futuros envíos federales.

El deterioro de las cuentas públicas provinciales ha sido evidente en el tercer trimestre del año pasado, último dato disponible. El consolidado de provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó una expansión de los ingresos del 2,7% real interanual; mientras que el gasto total lo hizo en 11,3% real. “Si bien el gasto creció de manera más importante que los ingresos, el consolidado de subnacionales igualmente cerró el período con superávits: el Primario fue por el 2% de los ingresos totales mientras que el Financiero fue por el 0,2% de los ingresos totales”, indica un reporte de Politikon Chaco.