“La danza está de duelo. Profundo pesar por el fallecimiento de Adriana Soria, incansable ser de danza que aportó soporte, brillo y proyección a nuestro mundo danzario. Tristeza y vacío ante su partida”. Así despidió Beatriz Lábatte en sus redes sociales a la bailarina clásica y docente, cuya partida conmovió a la comunidad cultural tucumana.

Soria desplegó una extensa e intensa carrera sobre y abajo del escenario (integró incluso el cuerpo estable de la Provincia), con una academia que la tuvo como dedicada guía, que cuidaba cada detalle en la formación de su alumnado. “Durante más de 20 años fue el alma de nuestra escuela; nos deja físicamente, pero su legado perdurará por siempre. Adriana fue una mujer de lucha incansable, con aciertos y errores, pero siempre auténtica. Dio todo por este espacio, por cada uno de nosotros, y su huella está marcada en cada rincón y en lo más profundo de nuestra historia. Tu luz seguirá brillando en cada uno de nosotros. Tu fuerza, tu pasión y tu dedicación permanecerán en nuestra escuela que continúa unida y en todos los que cruzamos tu camino. Te amamos y siempre te llevaremos en el corazón”, se publicó desde la institución.

También conformó una reconocida y apreciada pareja con el músico Chechi Bazzano. “Mi vida, corazón, mi ángel, esposa, amiga, compañera, mi todo… Estoy destrozado por tu partida, te extraño tanto que no sé como haré para acostumbrarme sin vos. Hoy debo celebrar y agradecer el haberte conocido y todo lo compartido, mi bella compañera de 41 años de andar juntos por la vida. Ahora descansa en paz, y sigue tu viaje, tu camino al encuentro con Dios, con esa fuente de amor eterno; sigue danzando en el viento, en el sol y las estrellas”, escribió el integrante de Tripas Calientes.

El Ente Cultural de Tucumán lamentó “profundamente el fallecimiento de la bailarina clásica y profesora que dedicó su vida a la danza y a la formación artística, dejando una huella profunda en la comunidad cultural y educativa de la provincia”. “Desde la Fundación Bajo Jardín de Tucumán expresamos un profundo pesar por el deceso de la excompañera de nuestra directora, Alejandra Deza, con quien compartió parte de su historia en el ámbito del Ballet Estable y de la vida artística. Su recorrido continuó luego en la formación de bailarines, en generaciones de alumnos”, fue otro pronunciamiento de despedida, entre los numerosos que circularon en internet.