En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra Europa al sostener que el continente “no está yendo en la dirección correcta”, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y debates sobre el futuro del orden global, con la crisis de Groenlandia como telón de fondo.

Durante su discurso, Trump celebró los resultados de su gestión y afirmó que el desempeño de la economía estadounidense tiene un impacto directo a nivel global. “Cuando a Estados Unidos le va bien, a todo el mundo le va bien”, remarcó, antes de apuntar contra las políticas adoptadas en los últimos años por varios gobiernos europeos, a los que vinculó con una visión “progresista”.

El mandatario cuestionó lo que definió como un consenso instalado durante décadas tanto en Washington como en las capitales europeas. Según sostuvo, ese enfoque promovió un aumento constante del gasto público, una migración masiva sin controles y una fuerte dependencia de importaciones extranjeras como vía para el crecimiento económico.

En ese sentido, Trump criticó con dureza las políticas migratorias y energéticas de la Unión Europea. Afirmó que se optó por trasladar la industria pesada a otros países, reemplazar la energía accesible por lo que calificó como “la estafa de la agenda verde” y cubrir vacantes laborales mediante la llegada de poblaciones provenientes de regiones lejanas.

También incluyó en sus cuestionamientos a la administración de Joe Biden, a la que acusó de haber seguido ese mismo camino, dando la espalda -según sus palabras- a los factores que hacen a las naciones “ricas, poderosas y fuertes”. Para Trump, las consecuencias de esas decisiones fueron déficits presupuestarios y comerciales récord, junto con un creciente endeudamiento soberano impulsado por lo que describió como “la mayor ola de migración masiva de la historia”, consignó el diario "Ámbito".

“El mundo está siendo destruido ante nuestros propios ojos y muchos líderes ni siquiera entienden lo que está pasando. Y los que lo entienden, no hacen nada”, lanzó el presidente, en uno de los pasajes más duros de su exposición.

En contraste, Trump defendió el rumbo de su gobierno y atribuyó la recuperación de Estados Unidos a un cambio de enfoque. Señaló la reapertura de plantas energéticas, el desmantelamiento de proyectos eólicos que consideró ineficientes y una reducción del aparato burocrático, con despidos en el sector público y una mayor inserción en el ámbito privado.

El mandatario también destacó los acuerdos firmados con socios como Europa, Japón y Corea del Sur, especialmente en materia de petróleo y gas. Según afirmó, estos entendimientos impulsaron el crecimiento y fortalecieron los mercados bursátiles tanto en Estados Unidos como en los países involucrados. “Cuando Estados Unidos sube, ustedes suben detrás”, aseguró.

Más allá de las críticas externas, Trump utilizó el escenario de Davos para reforzar su diagnóstico sobre la situación interna del país. A poco más de un año de haber regresado a la Casa Blanca, sostuvo que la economía estadounidense atraviesa un período de fuerte expansión, con crecimiento, aumento de la productividad, mayor inversión y una inflación que, según indicó, ya fue controlada.

También resaltó el endurecimiento de la política migratoria, al afirmar que la frontera estadounidense, antes “abierta y peligrosa”, hoy se encuentra cerrada y prácticamente impenetrable. En materia de indicadores económicos, aseguró que la inflación núcleo se ubicó en 1,6% y que el crecimiento del cuarto trimestre se proyecta en 5,4%.

Trump subrayó además los compromisos de inversión obtenidos por su administración, que cifró en un récord de entre U$S18 y U$S20 billones, y destacó la eliminación de regulaciones como otro de los pilares de su gestión.

Finalmente, ratificó su política arancelaria, que generó un fuerte impacto en los mercados durante 2025. Según afirmó, esa estrategia permitió reducir de manera drástica el déficit comercial, con una baja del 77% en el déficit mensual en apenas un año. “Mi mayor sorpresa fue la velocidad”, concluyó, al destacar que los resultados llegaron antes de lo esperado.