Sabios, ladinos, los jinetes de este apocalipsis estival aguardaron a que todo el mundo bajara la guardia para actuar. ¿En enero nunca pasa nada?, (se) preguntaron irónicamente. Pues bien, allá vamos (se) dijeron. Y vinieron, en prolijo orden: crisis internacional, crímenes, inundaciones, sismos políticos. En seguidilla y con finales abiertos en los cuatro frentes. A saber.

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1) El secuestro de un presidente. Donald Trump siguió en directo la cinematográfica operación protagonizada por su Delta Force. Varias decenas de muertos, entre ellos una treintena de cubanos. quedaron al pie del helicóptero que se llevó a Nicolás Maduro y a su esposa. La foto del primer fin de semana de 2026 fue la del ex presidente venezolano con los ojos vendados y las manos esposadas. ¿Guerra inminente?

No tan así. Van surgiendo evidencias de que la Casa Blanca ya había acordado con Delcy Rodríguez los pasos siguientes. Así va consolidándose en Venezuela un chavismo tan pasteurizado que acata las órdenes de EEUU, básicamente en materia petrolífera, a cambio de su supervivencia. Malas noticias para Corina Machado, a quien no le alcanzó la sumisión extrema de obsequiarle su medalla del Nobel de la Paz a Trump (para horror de los noruegos que la premiaron).

Un análisis muy lúcido, certero, de toda esta convulsión lo entregó el premier canadiense Mark Carney en Davos. “El orden mundial se rompió”, subrayó Carney. El elefante en este bazar es Trump; toda una analogía con ese paquidermo que simboliza a “su” Partido Republicano. Comprar, no invadir, fue la promesa/amenaza de Trump sobre Groenlandia, mientras la OTAN hace malabares para darle con el gusto. Así están las cosas en materia geopolítica.

El afán protagónico de Javier Milei en esta historia lo llevó a integrar el consejo para la paz ideado por Trump como una suerte de ONU paralela y a medida. Si el Presidente de la Nación ocupa esa silla es porque quedó eximido de pagar los 1.000 millones de dólares que cuesta la membresía. De lo contrario -de haberle transferido a EEUU esa cifra- hubiera sido un escándalo.

De todos modos, y más allá de respaldar cada cosa que Trump hace o dice, producto de un alineamiento más profundo aún que el de aquellas “relaciones carnales” del menemismo, Milei apuntó durante una entrevista con Bloomberg que China es un gran socio comercial de la Argentina. Y agregó que su objetivo es “abrirse” por todas partes. Libre comercio extremo, exento de cualquier forma de proteccionismo a la producción nacional.

Todo esto durante enero, a una velocidad inusitada. De Maduro casi nadie se acuerda; volverá a ser noticia en marzo, cuando comparezca ante la Corte neoyorquina. Lo llamativo en esta saga fue la contundencia con la que Osvaldo Jaldo habló del tema. “Por ahí algunos no opinan o no se quieren jugar, o tienen miedo. Pero no hay que tenerle miedo al terrorismo, ni a quienes comercializan droga, como es el caso de este dictador que hoy está preso en los EEUU”, sostuvo el Gobernador. Y no fue todo: “esto es combatir y poner la cara contra el narcotráfico, los narco criminales y todos aquellos terroristas que tanto daño nos vienen haciendo en el mundo”.

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2) Huellas criminales. Joaquín Ibarra, 21 años, fue ejecutado en Alderetes. Una cámara de seguridad registró esos segundos desgarradores, cuando le gatillan en la cabeza mientras él abre los brazos, como buscando una explicación. El botín era un pantaloncito guardado en una bolsa de plástico. La Policía reconoció en el acto a los autores, dos adolescentes (17 y 18 años), a quienes capturaron en cuestión de horas. Ya los tenían en el radar como integrantes de un grupito dedicado al robo de motos. Están en el Instituto Roca, a la espera de una definición sobre su situación procesal, mientras la familia de Joaquín sigue en shock. El caso tomó trascendencia nacional, en buena medida por lo impactante del video. Fronteras adentro de la provincia, lo que cunde es la indignación.

Por eso, para el Gobierno urge resolver el caso de Érika Álvarez. “Caso” es el eufemismo empleado para no repetir, una y otra vez, la palabra asesinato. De allí la premura por determinar que Felipe Sosa, sujeto apodado “El Militar” por sus antecedentes y “Rambito” por el Gobernador, actuó solo y con un móvil más bien pasional. O algo por el estilo. Del hilo narco hasta aquí la Justicia no ha tirado; habrá que ver qué rumbo toma la causa en manos de otro fiscal. Sobre todo, a partir de la información aportada por la familia de Érika, a quien relacionaron con individuos ligados al tráfico de drogas.

Las imágenes fueron brutales: Joaquín ultimado, casi en vivo y en directo. Érika arrojada a un basural en Manantial Sur, envuelta en bolsas de consorcio. Mucho nerviosismo en el Gobierno, que esperaba un enero tranquilo y terminó embarrado por un jinete apocalíptico que hizo de las suyas. Corolario: Jaldo anunció que a los menores que delinquen los mandarán a Benjamín Paz. Hubiera venido bien un párrafo complementario en el discurso: el de la prevención.

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3) Lluvia que me hiciste mal... Ante la evidencia de una ruta -la 321- hecha trizas, a la intendenta de Lules se le escapó el sincericidio y denunció que el problema de fondo es la falta de obras. Se lo reclamó al Gobierno y no una, sino dos veces. Después la pusieron en caja y salió a declarar que no había dicho lo que dijo, o que la malinterpretaron, o que la sacaron de contexto, o que hablaba del Gobierno nacional, no del provincial. Tarde, hubiera sido mejor salir callada de la escena.

El justificativo es que llovió más de lo usual en esta época, tornando incontrolable la situación en Lules, Aguilares, García Fernández y otros pueblos pequeños y alejados del centro, como Los Gómez, donde LA GACETA se topó con el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz. Las inundaciones, un clásico tan tucumano como los alfeñiques, abrieron un frente que complejizó la gestión de este enero turbulento. Inundaciones que los expertos, que son muchos y calificados, vaticinan con precisión quirúrgica en la medida que no se realicen trabajos mucho más profundos que un plan pre-lluvia.

Por estas horas, Defensa Civil monitorea minuto a minuto cómo el agua liberada por El Cadillal y por Escaba no desborda los ríos, provocando nuevos focos de conflicto. Es un trabajo minucioso, determinado por la condición de los diques, por el flujo que reciben (cuantioso desde hace días) y por la exacta cantidad de agua que pueden ir largando. No hay margen de error. Mientras, todas las miradas convergen en el cielo, con el Jesús en la boca ante la aparición de algún nubarrón que presagie nuevos temporales. Sería propio de algún jinete apocalíptico, siempre dispuesto a complicarle la vida al prójimo. En este caso, al Gobierno.

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4) La Caja no es de Pandora. El Gobernador adelantó el regreso de las vacaciones y lo hizo recargado. Desde el miércoles a primera hora, cuando convocó a una conferencia de prensa, imperó el vértigo. Allí acusó a La Libertad Avanza vernácula de practicar el carancheo político, toda una declaración de principios: es un adversario con el que Jaldo se siente cómodo sobre el ring. A su alrededor, el gabinete y aledaños (el “equipo”) asistió a pleno.

El jueves, temprano. salió la foto de la reunión en Casa de Gobierno con la intendenta Rossana Chahla. El anuncio institucional pasó por una agenda común focalizada en la reestructuración del transporte público. De lo que hablaron en privado da cuenta la imagen de ayer, con Chahla de cuerpo presente y sobre el escenario del Salón Blanco. Y el jueves, por la tarde, ya se sabía de la cirugía mayor en la Caja Popular, decisión que -según los cercanos a Jaldo- estaba tomada desde el año pasado.

La puesta en escena que implicó la toma de mando de las nuevas autoridades de la Caja Popular incluyó todos los mensajes posibles. El Gobernador habló largo y tendido, sin eludir un capítulo para la interna peronista, a la que sacó del marco institucional para circunscribirla al ámbito partidario. Lo que se aguarda ahora son las movidas de Carlos Cisneros, claves para interpretar qué rumbo tomará esta puja y hasta dónde llegará la escalada. Eso sí: de normalizar la Caja Popular, intervenida desde 2003, nadie dice ni mu.

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Posdata: enero todavía no terminó, pero como los jinetes del apocalipsis son cuatro -y ya hicieron lo suyo- cabría suponer que hasta fin de mes habrá un respiro. Pero no subestimos a la burocracia cósmica y sus designios para esta bendita tierra.