“Instituto José Gabriel del Rosario Brochero-Benjamín Paz”. Esa sería la denominación del pabellón especial que se está preparando en la Penitenciaría instalada en Benjamín Paz, para albergar a los menores acusados o condenados por homicidio. En los primeros días de la semana que se avecina, el gobernador Osvaldo Jaldofirmará un decreto estableciendo la creación de esa dependencia, tal como lo anticipó el miércoles último al regresar de su licencia. 

“Es una discusión nacional el tema de los menores que delinquen. Muchos mayores utilizan a los menores para que cometan los delitos. Como los menores, en tema de juzgamiento, tienen más posibilidades de quedar libres, nosotros estamos trabajando en un proyecto que por ahí a algunos les gustará y a otros no. Pero vamos a avanzar, porque muchas veces son menores cuando se los quiere juzgar, pero para matar no hay edad”, afirmó el mandatario. De esa manera, el Poder Ejecutivo intenta endurecer las penas para los delitos que atenten contra la vida de las personas en la que los menores sean protagonistas. 

La cuestión saltó a la luz luego del asesinato de Rodrigo Joaquín Ibarra, ocurrido en la ciudad de Alderetes, cuando la víctima ingresaba a su vivienda. “Hoy a los menores los estamos enviando al Instituto Roca, el centro de clasificación de menores, donde llevan a cabo actividades recreativas. Es decir, parecería que la condena no la sienten”, expuso, en aquella oportunidad, el titular del Poder Ejecutivo. La idea de Jaldo cobró fuerza, además, luego de que la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, relevara el descenso de las tasas de homicidios, destacando que Tucumán es uno de los distritos que contribuyó a que esas estadísticas se redujeran durante 2025.

“Nadie puede desconocer el Tucumán que tenemos hoy en materia de seguridad. Lo dicen la ministra de la Nación y los índices. Desde hace años que en la provincia no se fijaba una política carcelaria como la actual, con la cárcel de Benjamín Paz y la de Delfín Gallo para mujeres”, definió el mandatario.

Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán.

El instituto será un complemento del Centro de recepción y clasificación de menores Julio Argentino Roca. A partir de este lunes, un equipo interdisciplinario profundizará el análisis para la puesta en marcha de la nueva dependencia. El alojamiento de los jóvenes en conflicto con la ley contemplará todas las disposiciones internacionales, nacionales y provinciales de protección personal y de expectativas para su reinserción en la sociedad con otra conducta. Se trata de una suerte de fueros especiales. De todas maneras, es decisión de Jaldo comenzar, lo antes posible, con el funcionamiento de este nuevo instituto provincial y que la semana que se inicia comience el traslado de menores a este nuevo establecimiento en Benjamín Paz. 

La elección del nombre del nuevo instituto tiene que ver con la labor en las cárceles del Cura Brochero, el único santo que nació y murió en la Argentina. El 16 de octubre de 2016 el papa Francisco lo canonizó.

Según pudo establecer LA GACETA, el anexo del decreto gubernamental prevé la adecuación de un pabellón de la cárcel de Benjamín Paz para que el alojamiento de esos jóvenes se realice en condiciones de absoluta separación del resto de la población carcelaria, con vigilancia especial, a través de preceptores y cuidadores, pero no agentes penitenciarios. Tendrá cocina propia y consultorios. Asimismo, se establecerá un equipo de médicos, psicólogos y docentes que hará el seguimiento de los alojados.  El acceso al predio será especial, sin contacto con el establecimiento penitenciario de mayores. 

En principio, el pabellón reconvertido tendrá una capacidad para albergar a 20 personas. En los próximos días, los funcionarios y empresarios de la construcción recorrerán el predio de Benjamín Paz, para establecer las condiciones para la instalación del nuevo instituto de menores propuesto por Jaldo. El mandatario remarcó que el establecimiento de Benjamín Paz fue pensado "para alojar a todas aquellas personas en conflicto con la ley y que, en el camino, dejaron muchas familias que sufren la pérdida de seres queridos por un accionar delictivo. "Nada puede reparar semejante daño, pero sí que haya un Estado presente, que tome decisiones", indicó el jefe del Poder Ejecutivo. 

La propuesta del gobernador implica una activación de las cuestiones judiciales. El Instituto Provincial Cura Bochero de Benjamín Paz, estará bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social.