El Torneo Apertura apenas levantó el telón y ya quedó marcado por una jugada que sigue generando ruido. El penal sancionado a favor de Rosario Central por una supuesta falta a Ángel Di María, en el debut frente a Belgrano en el Gigante de Arroyito, abrió una noche de protestas, explicaciones arbitrales y repercusiones que trascendieron el resultado final.

La acción ocurrió a los 43 minutos del primer tiempo. Tras un centro pasado, Di María fue a disputar la pelota y terminó en el piso luego de un supuesto contacto con Juan Velázquez. Yael Falcón Pérez cobró inicialmente la infracción fuera del área, pero desde el VAR, a cargo de Jorge Baliño, le informaron que el contacto había sido dentro. Sin revisión en el monitor, el árbitro corrigió la ubicación y sancionó penal. El propio Di María se hizo cargo de la ejecución y puso el 1-0 para Central.

La decisión encendió la bronca del lado cordobés. Belgrano cuestionó el lugar del contacto y la interpretación técnica de la jugada. Para el “Pirata”, el roce no justificaba la sanción máxima y hubo exageración en la caída del campeón del mundo. Esa sensación de perjuicio se trasladó al banco ya que en el inicio del complemento, Ricardo Zielinski fue expulsado tras protestar de manera airada, lo que elevó aún más la tensión en Arroyito.

Con el correr de las horas llegaron las explicaciones oficiales. Baliño argumentó que no llamó a Falcón Pérez a revisar la jugada porque se trataba de una cuestión “factual”. Según detalló, Di María juega primero la pelota y luego recibe un pisotón imprudente, lo que, a su criterio, configura falta. Al haber sido correcta la sanción y solo errónea la ubicación inicial, el protocolo no exigía revisión en pantalla.

La polémica, lejos de cerrarse, se amplificó en redes y programas deportivos. Se recordó que Rosario Central es uno de los equipos con más penales a favor en el último tiempo y que Di María ya había estado involucrado en otras decisiones discutidas. El contexto tampoco ayudó. El “Canalla” todavía arrastra el ruido por el título de Liga 2025 otorgado por fuera del reglamento, un antecedente que alimenta la desconfianza de buena parte del ambiente.

Paradójicamente, el penal terminó quedando en segundo plano por lo que ocurrió después. Belgrano reaccionó, sostuvo su postura desde el juego y, en una ráfaga final, dio vuelta el partido con un gol en contra de Facundo Mallo y un tanto de Lautaro Gutiérrez. El triunfo 2-1 no borró la bronca, pero sí le dio al equipo cordobés una respuesta futbolística a una noche que consideró injusta.