Tras las lluvias que golpearon a Aguilares, la solidaridad se hizo presente en el barrio Alto Villanueva, donde vecinos organizaron una olla popular para acompañar a quienes más lo necesitaban. La iniciativa surgió de un grupo de amigos de la zona, vinculados a la comisión de fútbol de la cancha del lugar, que decidió ponerse a disposición ante las consecuencias del temporal.

“Somos todos de Villanueva, amigos de la niñez. Todos tenemos un familiar o conocido afectado, por eso decidimos organizarnos”, explicó a LA GACETA Juan Gómez, uno de los vecinos que participó del operativo solidario.

Con el correr de los días, la propuesta fue creciendo y sumando voluntades. A la olla popular se integraron grupos de la iglesia, el denominado “roperito”, el centro vecinal y vecinos de distintos puntos de la ciudad e incluso de localidades cercanas. Desde el sábado, el espacio brinda las cuatro comidas diarias: desayunos, almuerzos, meriendas y cenas, con el objetivo de llegar a la mayor cantidad de familias posibles.

Además de atender a quienes sufrieron el ingreso de agua en sus viviendas, los voluntarios también asisten a personas que, si bien no se inundaron, quedaron aisladas y sin posibilidades de cocinar o acceder a servicios básicos. “No sirve llevar cosas sin saber si tienen luz o cómo cocinar. Tratamos de hacer lo más llevadero posible este momento”, señaló Gómez.

Las donaciones llegan de manera constante: alimentos, agua, ropa, colchones y productos de limpieza. También se destacó el acompañamiento del municipio, que colabora con insumos como gas para los traslados. Entre las necesidades más urgentes, los vecinos mencionaron repelentes, espirales y agua potable.

“Hay gente que quizás no tiene mucho, pero saca un poquito de lo suyo para ayudar. Eso es impagable”, resumió uno de los organizadores.