River sacudió el mercado de pases con el sorpresivo acuerdo por la joya ecuatoriana Kendry Páez, pero la dirigencia considera que al plantel todavía le falta un delantero centro para terminar de conformarse. En ese escenario, todos los cañones apuntan a repatriar a un emblema de la institución: Rafael Santos Borré.
Si bien aún no existe una negociación formal, en Núñez sueñan con el regreso del máximo goleador de la era de Marcelo Gallardo (55 tantos). El propio presidente, Stefano Di Carlo, dejó una puerta entreabierta en la previa ante Gimnasia. “Si hay una oportunidad razonable estamos abiertos, pero vamos a quedarnos con este plantel”, afirmó.
La operación, sin embargo, asoma compleja. Borré, de 30 años, pertenece al Inter de Porto Alegre, y tiene contrato hasta 2028. River intentará gestionar un préstamo, pero el club brasileño prioriza recuperar la inversión. No obstante, el presente deportivo del “Comandante” podría abrir una vía de escape: viene de un 2025 difícil, donde marcó solo ocho goles en 47 partidos y su equipo se salvó del descenso en la última fecha.
Para que el retorno se concrete, deberán resolverse dos cuestiones extrafutbolísticas: el jugador tendría que resignar una parte importante de su alto salario y River está obligado a liberar un cupo de extranjero, que quedó al límite tras el arribo de Páez. Pese a las trabas, la ilusión de volver a ver al colombiano con la banda roja y revivir las glorias de 2018 se mantiene encendida.