MINNEAPOLIS, Estados Unidos.- Tom Homan, el “zar fronterizo” del presidente Donald Trump prometió continuar con la ofensiva contra la inmigración en Minneapolis, pero dijo que está en marcha un plan para reducir el número de agentes federales en esa metrópolis del norte de Estados Unidos.

Homan, el emisario presidencial que llegó al lugar días atrás, hizo su primera intervención pública en Minneapolis, sacudida desde hace semanas por protestas contra la detención de indocumentados, en las que dos estadounidenses murieron a manos de agentes federales.

Alex Pretti, un enfermero de 37 años, falleció el sábado cuando miembros de la Patrulla Fronteriza (CBP) lo inmovilizaron y le dispararon 10 veces cuando estaba en el suelo, mientras que Renee Good, de la misma edad y madre de tres hijos, murió el 7 de enero baleada adentro de su auto por un agente del servicio de inmigración (ICE), que trataba de impedir que se fuera del lugar.

Unos 3.000 agentes encargados de combatir la inmigración ilegal fueron enviados a esta ciudad, la principal del estado de Minnessota, pero Homan dijo que su equipo ya “trabaja en un plan de reducción” de efectivos.

“Vamos a asegurarnos de llevar a cabo operaciones de control dirigidas y lo repito: no renunciamos en absoluto a nuestra misión. Simplemente la realizaremos de manera más inteligente”, insistió.

El aumento de la cooperación por parte de las autoridades del estado, gobernado por los demócratas, es clave, señaló el funcionario.

Enmascarados

Steven Gagner, un diseñador de joyas de 41 años residente en Minneapolis, se mostró escéptico sobre la reducción.“Ver para creer, porque este gobierno nos ha demostrado una y otra vez que simplemente miente”, dijo a la agencia AFP.

Como miembro de una red ciudadana que alerta y filma las acciones de ICE en su barrio, dijo que las redadas se han intensificado en los últimos tres días.

La presencia de estos agentes federales enmascarados constituye una “invasión contra nuestra democracia”, fustigó el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, a quien Trump había acusado la víspera de “jugar con fuego”.

Trump reconoció que “ciertas mejoras deberían hacerse”. Homan afirmó que los agentes que no se comporten de forma profesional serán sancionados según “protocolos de conducta”.

Los dos agentes implicados en la muerte de Pretti ya fueron suspendidos, en un procedimiento “estándar”, según dijo un portavoz de la CBP.

Homan prometió proseguir el “diálogo” con las autoridades locales, pero justificó la política del gobierno republicano, al señalar que el país tiene ahora “la frontera más segura” de su historia.

Ecuatoriano “prófugo”

La libertad con la que actúan agentes federales genera inquietud. Uno de ellos intentó entrar en el consulado de Ecuador en Minneapolis, según el gobierno de ese país, que pese a ser aliado de Washington emitió una nota de protesta.

Un vocero del ICE dijo que buscaban a Jorge Miguel Bravo Uriles, “un extranjero ilegal criminal de Ecuador” con una condena por conducir ebrio y detenciones por agresión sexual y agresión. “En ningún momento los agentes de ICE ingresaron al consulado” ecuatoriano, aseguró el portavoz. “Los empleados del consulado protegieron a este extranjero ilegal que representa una amenaza para la seguridad pública. Sigue prófugo”, dijo.

En Washington, los demócratas amenazan con bloquear las partidas presupuestarias si no se hacen reformas para frenar los operativos de estilo militar de las agencias de inmigración.

El pulso continúa también en los tribunales. Un juez federal de Minnessota bloqueó temporalmente la detención de refugiados que aún carecen del estatus de residentes permanentes, pero que viven legalmente allí. Y otro magistrado federal consideró que el ICE “probablemente ha violado más órdenes judiciales en enero de 2026 de las que algunas agencias federales han violado en toda su existencia”.