Mientras los resabios del 2020 surgen de nuevo en la memoria colectiva, el virus Nipah encendió las alarmas entre los países asiáticos debido a su alta tasa de mortalidad en humanos. Muchas naciones intensificaron sus medidas de control sanitario, incluso en los aeropuertos ante la amenaza por infecciones; sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desestimó mayores alertas en su último reporte, afirmando que el peligro de expansión de la cepa es “bajo”.

El último comunicado del organismo detalló que la posibilidad de que el Nipah se expanda por Asia es reducida y que no deben procurarse restricciones de viajes ni comercio. La preocupación sanitaria se dio con la confirmación de dos casos en el estado de Bengala Occidental y con la declaración de una alerta epidemiológica por parte de las autoridades indias.

Alarmas en Asia y medidas de prevención

Los casos fueron advertidos por la entidad como “el decimotercer brote documentado de Nipah en India y el tercero en Bengala Occidental”. Con la alerta, el temor a la propagación del patógeno se ha extendido por la región, llevando a Tailandia, Nepal o Hong Kong a activar, en algunos de sus aeropuertos, medidas como controles de temperatura y formularios de declaración de salud.

Sin embargo, la institución sanitaria señaló que la enfermedad no es un asunto de emergencia, ni mucho menos una alarma a nivel global. La Organización evalúa como moderada la contingencia para la salud pública a nivel subnacional, mientras que la considera baja a escala nacional, continental y mundial, al no haberse detectado circulación fuera del área afectada.

Letalidad y mecanismos de contagio

Ya en algunos análisis se había advertido que, a pesar de ser una afección importante, es improbable que esta infección se convierta en un problema de salud pública de la misma magnitud que el COVID-19. Esto se debe a que no se transmite eficazmente de persona a persona, y la principal vía de contagio es a través de alimentos y animales infectados. A pesar de ello, su impacto es severamente mortal, con una tasa de letalidad de entre 40% y 75% y sin vacunas ni tratamientos específicos disponibles.

Las autoridades sanitarias indias notificaron a la agencia de salud el 26 de enero de 2026 dos casos confirmados de infección por Nipah en el distrito de North 24 Parganas. Ambos pacientes, una mujer y un hombre, enfermeros de entre 20 y 30 años, desarrollaron síntomas a finales de diciembre de 2025 y fueron hospitalizados a inicios de enero. Según el último parte, uno de los casos mostró mejoría clínica, mientras el otro permanecía en estado crítico.

Respuesta gubernamental y monitoreo

En respuesta al brote, el Gobierno de India activó medidas de salud pública, entre ellas el rastreo de contactos, el refuerzo de la vigilancia epidemiológica, campañas de información comunitaria y el fortalecimiento de los protocolos de prevención y control de infecciones en hospitales. La entidad internacional está apoyando el monitoreo del evento y el análisis de patrones epidemiológicos.

“Es fundamental reforzar la detección temprana y las medidas de prevención y control en los centros de salud para evitar la transmisión asociada a la atención médica”, subrayó la organización.