Las fuertes precipitaciones registradas durante enero en distintos puntos de Tucumán dejaron un impacto significativo en comunidades del interior. Frente a este escenario, el Gobierno desplegó un operativo de asistencia a las familias damnificadas y puso en marcha trabajos para restablecer servicios, caminos e infraestructura.

Al analizar el estado de situación, se reconoció que varias zonas resultaron seriamente perjudicadas por el volumen de agua caída. “Hay zonas que han quedado muy afectadas, familias que la han pasado muy mal. Desde el primer momento nos hemos solidarizado y acompañado”, señaló el gobernador, Osvaldo Jaldo.

Según dijo el mandatario, la Provincia mantuvo una presencia constante en los territorios afectados. La asistencia se realizó por distintas vías, tanto terrestres como aéreas y fluviales, en coordinación con intendentes, concejales y comisionados comunales, con el objetivo de llegar a las áreas más comprometidas.

En cuanto al fenómeno climático, se explicó que las lluvias superaron ampliamente los promedios habituales. En algunos puntos de la provincia cayeron hasta 600 milímetros en un solo mes, lo que representa cerca del 50% del promedio anual de precipitaciones. Esa situación generó una fuerte presión sobre diques, ríos y canales, que no están preparados para soportar semejante volumen en tan corto tiempo.

Respecto a la infraestructura hídrica, Jaldo indicó que el dique El Cadillal mantuvo sus compuertas en condiciones normales tras el cese de las lluvias en el norte tucumano y el sur de Salta. En paralelo, mencionó que en Santiago del Estero fue necesaria la apertura de compuertas en el dique El Frontal, en el marco de un fenómeno climático que afectó a gran parte del norte argentino.

En materia de obras, se iniciaron tareas de reparación en caminos del interior que quedaron severamente dañados. Además, los trabajos alcanzan al ámbito educativo de cara al inicio del ciclo lectivo, con intervenciones en escuelas inundadas y en los accesos a los establecimientos.

Finalmente, desde el Ejecutivo provincial se remarcó la importancia de una planificación integral para afrontar las consecuencias de las lluvias, con inversiones orientadas a la recuperación y prevención. “Estamos trabajando en el interior y ayudando a mucha gente que realmente no la pasó bien”, se afirmó, al subrayar la continuidad de las acciones en las zonas afectadas.