Un hecho llamativo ocurrido en el ATP 250 de Montpellier encendió el debate en el mundo del tenis y despertó sospechas vinculadas a posibles apuestas deportivas. El protagonista fue Ugo Humbert, quien en el momento decisivo de su partido ante Adrian Mannarino se acercó a su silla para revisar el celular y, desde entonces, no volvió a sumar un solo punto.
El encuentro, correspondiente a los octavos de final, se definió en el tie-break del tercer set. Humbert había ganado el primero por 7-6, cayó 3-6 en el segundo y llegó a estar 4-3 arriba en el desempate final. En ese momento, el francés de 27 años se dirigió a su banco, tomó su teléfono, lo miró durante unos segundos, pidió disculpas y regresó a la cancha.
A partir de esa acción, el desarrollo del partido cambió por completo. Humbert perdió todos los puntos restantes del tie-break y quedó eliminado tras caer por 6-7 (4), 6-3 y 7-6 (4). Mannarino, de 37 años, salvó tres match points y selló una remontada que le permitió avanzar a los cuartos de final del torneo.
La secuencia se viralizó rápidamente y generó múltiples reacciones en redes sociales. Mientras algunos usuarios tomaron el episodio con humor, otros expresaron preocupación y cuestionaron la posibilidad de que el mensaje recibido estuviera relacionado con apuestas deportivas. También hubo críticas al uso del celular durante un partido oficial y pedidos para que este tipo de situaciones sean reguladas con mayor severidad.
El partido se disputó en el marco del ATP 250 de Montpellier, certamen que reparte 612.000 euros en premios y se juega bajo techo en el Sud de France Arena. Con esta victoria, Mannarino volvió a meterse en cuartos de final luego de varios meses y se medirá ante su compatriota Arthur Géa, que avanzó tras el abandono de Tomas Machac.