Independiente Rivadavia volvió a demostrar que su gran arranque no es casualidad. En un partido trabajado y de mucha exigencia, la “Lepra” mendocina venció 1-0 a Estudiantes de Río Cuarto en el estadio Antonio Candini y recuperó la cima de su zona con puntaje ideal tras cuatro fechas del Torneo Apertura.
El inicio no fue sencillo para el conjunto visitante. Estudiantes salió con decisión, presionó alto y le cerró los caminos a Sebastián Villa durante buena parte del primer tiempo. Incluso generó peligro con un remate de Garnerone que pasó cerca del arco defendido por Bolcato. Independiente, sin embargo, también tuvo sus momentos: un disparo de Leonard Costa que dio en el poste —luego anulado por fuera de juego— y algunas intervenciones punzantes de Villa que empezaron a inclinar el trámite.
Con el correr de los minutos, el equipo mendocino comenzó a adueñarse de la pelota y a imponer el peso de sus individualidades, aunque sin lograr romper la resistencia local antes del descanso.
La historia cambió en el complemento. Independiente adelantó sus líneas, Estudiantes sintió el desgaste físico y aparecieron las figuras que terminarían definiendo la noche. Creció Tomás Fernández en claridad, empujó Studer desde el área y Florentín empezó a gravitar en cada envío aéreo.
El gol llegó a los 25 minutos, justamente por esa vía: centro desde la esquina, cabezazo en el área y desvío en la espalda de Juan Antonini que descolocó al arquero Bacchia. Fue la ventaja que Independiente había empezado a merecer.
El tramo final tuvo tensión. Iván Delfino movió el banco en busca del empate y el local generó situaciones, incluida una llegada de Forclaz y una acción en la que Wanchope Ábila quedó frente a Bolcato. Pero la defensa mendocina respondió con firmeza y sostuvo el arco en cero.
Así, Independiente Rivadavia selló su cuarta victoria consecutiva, recuperó el liderazgo de la zona y confirmó que su presente es cosa seria. El próximo desafío será el sábado, cuando reciba a Belgrano en el Bautista Gargantini con la ilusión intacta de seguir en lo más alto.