La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena contra dos de los principales colaboradores de Enrique Blaksley, señalado como el cerebro de la megaestafa de Hope Funds, y ordenó un nuevo juicio para un tercer acusado por lavado de dinero. La decisión consolida uno de los fallos más relevantes contra esquemas financieros fraudulentos de los últimos años.

El pronunciamiento fue firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes rechazaron los recursos de queja presentados por los condenados.

Rechazo a las apelaciones y condena firme

Los jueces del Máximo Tribunal declararon inadmisibles los recursos interpuestos por Alejandro Carozzino y Verónica Vega, quienes habían intentado apelar sus condenas. Con esta decisión, quedó firme la pena de tres años y medio de prisión para ambos, en el marco de la causa que investigó el funcionamiento fraudulento de Hope Funds.

Según la sentencia, Carozzino y Vega tuvieron un rol clave en la operatoria que permitió sostener durante años el esquema de captación de fondos que perjudicó a cientos de ahorristas.

Un nuevo juicio por lavado de dinero

En el mismo fallo, la Corte avaló que se realice un nuevo juicio contra Federico Dolinkue, otro de los acusados en la causa. Si bien había sido absuelto por el Tribunal Oral en una parte del expediente, la Cámara Federal de Casación Penal consideró que aún restan aspectos por analizar respecto de su presunta participación en el lavado de dinero a través del fideicomiso inmobiliario Verazul.

Los jueces entendieron que ese tramo de la investigación no fue agotado y ordenaron “volver a evaluar su vinculación con ese lavado de dinero”. De avanzar esa revisión, Dolinkue podría enfrentar una nueva condena.

Blaksley, el “Madoff argentino”

Enrique Blaksley Señorans, apodado durante el juicio como el “Madoff argentino”, fue condenado como jefe de una organización dedicada a la estafa y al lavado de activos a gran escala. La Justicia determinó que Hope Funds funcionó como un esquema Ponzi, es decir, un sistema piramidal fraudulento que se sostenía con el ingreso constante de nuevos inversores para pagar compromisos anteriores.

A fines de 2024, la Cámara de Casación confirmó para Blaksley una pena de ocho años de prisión, además de ratificar condenas para otros integrantes de la estructura, entre ellos el abogado Pablo Andrés Wila y la propia Verónica Vega.

Más de 300 víctimas y una red de sociedades

La causa judicial acreditó que más de 300 personas fueron estafadas por sumas millonarias. En sus testimonios, los damnificados relataron cómo entregaron los ahorros de toda una vida seducidos por promesas de rentabilidad extraordinaria y supuestas inversiones seguras.

Detrás de esa fachada, los fondos se movían a través de un entramado de más de 60 sociedades, algunas con proyección internacional, lo que permitió ocultar el destino del dinero y dificultar su rastreo.

Marketing, celebridades y confianza simulada

La investigación judicial subrayó el rol central de la imagen pública y el marketing en el esquema fraudulento. Hope Funds desplegó campañas de prensa, auspicios de eventos de alto perfil y vínculos con figuras del deporte y la farándula para construir una apariencia de solidez.

“El mecanismo incluyó la utilización de marcas ajenas, de trayectoria y amplio reconocimiento popular, todo para ganar la confianza de incautos ahorristas”, señaló uno de los jueces en el fallo.

Una causa que entra en su tramo final

Con esta resolución, la Corte Suprema cerró la discusión sobre las condenas principales en la megaestafa de Hope Funds y dejó definido el rumbo del expediente. Solo resta que la Justicia avance con el nuevo juicio ordenado para resolver el último tramo pendiente de la investigación.