El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este martes la existencia de un supuesto plan para asesinarlo y aseguró que debió modificar sus movimientos recientes por motivos de seguridad. “Tengo que confesar que me mudo en dos días, escapándome de que me maten”, dijo.
El mandatario relató dificultades en un viaje reciente y sugirió que temió un atentado. “Por eso anoche no pude llegar, no podía aterrizar donde teníamos que aterrizar. No me prendían las luces. Y a la mañana tampoco aterricé, porque temía que le iban a disparar al helicóptero, con mis hijos también”, añadió.
“Entonces cogimos mar abierto cuatro horas, no llegué donde tenía que llegar, pero llegué. Vengo así…”, continuó el jefe de Estado.
Las declaraciones se produjeron durante una reunión con ministros transmitida en vivo, en medio de la conmoción por la desaparición de la senadora indígena Aida Quilcué, cercana al oficialismo. El propio Petro denunció su secuestro, aunque la dirigente apareció con vida horas después.
La fuerte denuncia del presidente de Colombia
El presidente también afirmó que ordenó apartar a un general de la policía al que vinculó con un presunto intento de atentar contra él. “Tiene una misión extraña para ponerme sustancias psicoactivas en el carro. Se allanó su casa, era para eso. Y tenía como misión la reunión con Trump”, sostuvo, en referencia al reciente encuentro con el mandatario estadounidense tras meses de tensiones públicas.
“Eso me coloca en una situación de alarma. Y con esto, peor. Hay una acción para con órdenes de captura, incluso con el intento de poner a mi hijo preso a fines del año pasado”, agregó el mandatario.