El empate sin goles entre Boca Juniors y Platense dejó mucha tela para cortar, pero curiosamente el foco no estuvo solo en los 90 minutos de juego. La controversia estalló antes del pitazo inicial, cuando Edinson Cavani, en su regreso tras una larga inactividad por lumbalgia, protagonizó un precalentamiento poco convencional que no cayó nada bien en el mundo "xeneize".

El video de la discordia

Mientras sus compañeros realizaban los ejercicios grupales habituales y el tradicional "loco", el "Matador" decidió mantenerse apartado. Las imágenes captadas por los hinchas muestran al uruguayo de 39 años realizando movimientos aislados y, lo que más llamó la atención, haciendo rebotar una pelota contra una heladerita al costado del campo.

Aunque para algunos se trata de un hábito personal del atacante, la imagen de Cavani sentado o pateando el refrigerador mientras el equipo se jugaba puntos vitales caló hondo en la opinión pública.

La dura sentencia de Cristian Traverso

El ex defensor y mediocampista, ganador de siete títulos con la azul y oro, no tuvo piedad en su columna en un programa de TV. Para Traverso, el liderazgo se demuestra con gestos y lo de Cavani fue una señal de desinterés.

La crítica de fue lapidaria y no dejó margen para las interpretaciones. El exjugador, ganador de siete títulos con la azul y oro, calificó lo sucedido en la previa como una clara señal de desinterés. "Es una falta de respeto, principalmente al técnico. No puede pasar y él se tiene que dar cuenta con la carrera que tiene encima", sentenció el actual periodista. Para el exdefensor, la esencia de un referente en un club con la exigencia de Boca se basa en una premisa fundamental que el "Matador" habría descuidado: "Lo primero para un capitán o un referente es ser y parecer. Estar ahí apoyando, presente, en un momento difícil está bien. Ahora, lo de la heladerita es una imagen increíble".

En su análisis, Traverso fue tajante al asegurar que hoy le sobran los dedos de una mano para contar a los verdaderos líderes del plantel conducido por Claudio Úbeda. Para profundizar su postura, utilizó la figura de Leandro Paredes como el contraejemplo ideal de compromiso profesional. "Solamente pongo a Paredes en ese rol: un tipo que está lesionado, se infiltra y juega", destacó, marcando una distancia ética y profesional muy marcada respecto a la actitud que mostró el uruguayo. Para el exjugador, esa imagen de Cavani sentado o interactuando con el refrigerador es "realmente irrespetuosa" ya que proyecta la sensación de que el futbolista "no le da bola o hace lo que quiere", viviendo en un mundo paralelo al del resto de sus compañeros.

Un presente deportivo bajo la lupa

A pesar de la polémica, Cavani sumó 29 minutos en el segundo tiempo y hasta tuvo una situación de gol que fue anulada por fuera de juego. Sin embargo, su fragilidad física (solo tres partidos en los últimos cinco meses) ha llevado a la dirigencia de Juan Román Riquelme a buscar alternativas urgentes.

Ante la baja de Milton Giménez por pubalgia, Boca está a un paso de cerrar la llegada de Adam Bareiro por una cifra cercana a los tres millones de dólares. El equipo de Claudio Úbeda, que suma apenas 7 puntos en cinco fechas, necesita respuestas inmediatas: el próximo desafío será el clásico ante Racing este viernes, donde la Bombonera dictará sentencia sobre si acepta los "tiempos" del uruguayo o si la paciencia se ha agotado.