LIMA, Perú.- La persistente crisis política en Perú parecía haber dado un respiro al país andino justo antes de sus elecciones en abril, pero los nuevos escándalos que rodean al presidente interino, el derechista José Jerí, abren la puerta a que este sea destituido y que, por tanto, haya un nuevo mandatario, el octavo desde que hace 10 años comenzó la ronda de asunciones y caídas de mandatarios.

Jerí asumió la banda presidencial hace cuatro meses, al ser el presidente del Congreso en el momento en que la ex presidenta Dina Boluarte fue destituida por el Legislativo, y durante los primeros meses en el cargo, este parlamentario que había pasado desapercibido hasta entonces tuvo buena aceptación por los peruanos, ya que encaró la lucha contra la delincuencia como prioridad.

Acusaciones de corrupción

Jerí, que ahora enfrenta acusaciones de corrupción, negó cualquier delito durante su gestión y aseguró que puede ejercer el cargo pese a dos investigaciones en su contra.

La votación se realizará en momentos en que Perú se prepara para celebrar elecciones presidenciales y legislativas el 12 de abril.

“Yo no he cometido ningún delito. Tengo la plena suficiencia moral para poder ejercer la presidencia de la República”, declaró Jerí en una entrevista por televisión la noche del domingo.

Contrataciones bajo la lupa: investigan al presidente de Perú

El parlamento, controlado por la derecha, se reunirá este martes en sesión extraordinaria para debatir una eventual destitución tras reunir las 78 firmas necesarias para convocar al pleno en período de receso. A Jerí, congresista de Somos Perú, le han dado la espalda la mayoría de sus aliados conservadores al impulsar pedidos de destitución junto con bancadas minoritarias de izquierda. La moción de censura y destitución acusa a Jerí, de 39 años, de “inconducta funcional y falta de idoneidad” para ejercer el cargo. El Ministerio Público le inició el viernes una nueva investigación preliminar por su presunta intervención en la contratación de nueve mujeres en su gobierno. En enero, le abrió una primera causa por presunto “tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses” tras conocerse una cita encubierta con un empresario chino que hace negocios con el gobierno.

Intento de golpe de Estado en Perú: el ex presidente Castillo fue condenado a más de 11 años de cárcel

Entre la población de Lima hay opiniones divididas. “Esperamos que puedan aprobar la censura porque ha hecho cosas en secreto”, dijo Carmen Zúñiga, de 50 años y presidenta de un comedor popular en la capital. Marco Antonio Huamán, un chofer de colectivos de 49 años, estimó que “sería desastroso cambiarlo” porque acentuaría la inestabilidad a semanas de las elecciones.