La Recopa Sudamericana entre Flamengo y Lanús no sólo enfrentará a los campeones de la Libertadores y la Sudamericana. También pondrá en escena una diferencia económica que grafica el momento del fútbol sudamericano: la estrella del conjunto brasileño equivale prácticamente a todo el presupuesto del equipo argentino.
El dato es elocuente. Lucas Paquetá, repatriado por Flamengo en enero de 2026, tuvo un costo de 41,25 millones de euros, la transferencia más cara en la historia del fútbol brasileño. El valor estimado del plantel completo de Lanús ronda los 44 millones. La comparación no pasó inadvertida. El propio presidente “granate”, Nicolás Russo, lo sintetizó con crudeza: “Solo Paquetá vale lo mismo que nosotros”.
La diferencia no se reduce a un solo nombre. Flamengo cuenta con una constelación de futbolistas cotizados en cifras que superan ampliamente los estándares del mercado argentino: Samuel Lino (20 millones), Pedro (18), Giorgian De Arrascaeta y Léo Ortiz (15 cada uno), además de jugadores de alrededor de 10 millones como Agustín Rossi y Léo Pereira.
Lanús, en cambio, construyó su competitividad desde otro lugar. Sus valores más altos son Marcelino Moreno (5 millones), Agustín Medina (4,5) y Rodrigo Castillo (4). Una estructura más modesta, pero sostenida en una identidad colectiva que le permitió conquistar la Sudamericana.
La serie comenzará en La Fortaleza y se definirá en el Maracaná. En los papeles, la billetera inclina la balanza. En la cancha, Lanús intentará demostrar que el presupuesto no siempre define el resultado.