Tarucas llevó adelante una práctica exigente, enfocada en secuencias de contacto, defensa organizada y toma de decisiones en espacios reducidos, con la mente puesta en el debut de este viernes desde las 21 frente a la franquicia chilena Selknam.
Fue una mañana de ajustes finos, de repaso de estructuras y, sobre todo, de concentración. La presencia de Leonardo Gravano, entrenador asistente de Los Pumas 7’s, le dio a la jornada un marco institucional que excedió lo estrictamente coyuntural: la franquicia no trabaja aislada, sino integrada a un sistema que observa, acompaña y proyecta.
Gravano siguió atentamente cada ejercicio y luego explicó el contexto que atraviesa su visita. “Siempre estamos en contacto. Me interesa saber lo que hacen, cómo laburan y qué planifican. Está bueno ver cuál es la idea de juego, qué quieren lograr y cómo lo van corrigiendo”, explicó. También dejó un mensaje estructural para el rugby tucumano. “Es muy importante que exista una franquicia como Tarucas; es lo más cerca que hay del seleccionado tucumano. Como era el seleccionado en nuestra época, es Tarucas hoy”, afirmó.
En esa línea, remarcó que el sistema es permeable. “Todos los jugadores que están en el sistema son interesantes y no se excluye a nadie. Si alguno tiene una característica especial, lo vamos viendo; trabajamos en conjunto”, detalló.
Dentro del plantel, el medio scrum Matías Sauze asumirá la conducción en el estreno. La práctica lo mostró activo, marcando tiempos y corrigiendo detalles en la salida desde las formaciones fijas. “Estamos bien, con muchas ganas y mucha energía de jugar, de que sea mañana”, afirmó. La responsabilidad del puesto no lo desborda. “Me siento bien para este rol, disfrutándolo y contento de que me toque”, señaló.
En su lectura del grupo, enfatizó la competencia interna como motor. “Hemos hecho un gran laburo de pretemporada y competimos entre nosotros a full. Ha sido una competencia sana; todos queremos estar y jugar”, explicó. La sociedad con el apertura también aparece como un punto a favor. “Con Nacho me siento bien, eso da tranquilidad”, agregó.
En la primera línea, Raúl Guraib representa uno de los casos de salto directo desde el ámbito local a la exigencia de la franquicia. “El cambio es muy fuerte por ahí sin haber pasado por un intermedio como la academia nacional, pero con trabajo y consistencia se puede equiparar”, sostuvo.
De cara al encuentro de mañana, no esquivó el análisis del rival. “Sabemos que por ahí va a pasar el partido; esperamos ser fuertes y ganar el punto de contacto”, advirtió, en referencia a la potencia física de Selknam. Sobre su aporte personal, fue directo. “Uno siempre intenta jugar al 100% todo el tiempo; voy a dar todo hasta que los entrenadores digan que tengo que salir”, afirmó.
Tomás Elizalde, por su parte, puso el foco en la cohesión del grupo, un aspecto que el staff considera determinante para sostener la intensidad durante los 80 minutos. “El grupo está muy unido. Los tucumanos nos recibieron muy bien a los que venimos de afuera; nos invitaron a sus casas y eso hizo que crezcamos”, contó.
En cuanto al análisis del adversario, fue preciso. “Sabemos que es un equipo muy físico, que golpea fuerte en ataque y defensa. Son frontales y salen bien arriba; va a haber que neutralizarlos”, explicó. La clave, según su lectura, estará en la disciplina y en la eficacia en las primeras fases.
El head coach Álvaro Galindo cerró la ronda con una evaluación más estructural. “Fue muy lindo armar el 15 porque, a diferencia del año pasado, los M20 estuvieron muy a la altura; la pusieron difícil y hoy son los que mejor están y más se entienden”, relató.
La apuesta por la juventud no es circunstancial. “La idea de estas franquicias es tener muchos jugadores jóvenes; aunque sean chicos de edad, ya están preparados para jugar este nivel”, afirmó. En cuanto a la identidad buscada, no dejó dudas. “Queremos un equipo muy intenso que no regale nada en el combate. Lo importante es ser más regulares durante el partido y que los resultados vengan de lo que hagamos en la cancha”, sostuvo.
La mañana dejó una idea clara: el desafío inmediato es traducir la energía acumulada en rendimiento concreto frente a Selknam, un rival que exigirá firmeza en el contacto y lucidez en la toma de decisiones. El estreno no resolverá el proceso, pero sí marcará el primer parámetro real de dónde está parado este equipo que busca consolidarse y dar un paso adelante en su segunda temporada.