A poco más de una semana del calendario escolar, el inicio de clases en Tucumán quedó atravesado por la reapertura de la discusión salarial y por la confirmación de una medida de fuerza que impactará de lleno en las aulas.
Este viernes comenzaron en Casa de Gobierno las reuniones por recomposición salarial entre el Ejecutivo provincial y los gremios estatales. Los primeros en sentarse a la mesa fueron los representantes del Frente Gremial Docente, en un encuentro que marcó el punto de partida de una negociación clave para el ciclo lectivo 2026.
Tras la reunión, Hugo Brito, secretario general de ATEP, detalló a la prensa que el eje central del planteo fue la pérdida del poder adquisitivo de los docentes. “Hemos planteado la realidad que está viviendo la docencia tucumana, que no escapa a la realidad nacional, con sueldos muy bajos y con pérdida de derechos”, señaló.
Según explicó, el último acuerdo salarial alcanzado con la Provincia tuvo vigencia hasta octubre, por lo que los índices inflacionarios de noviembre, diciembre y enero deben ser contemplados como base para la nueva recomposición.
“Esos tres meses representan aproximadamente un 8%. También hemos planteado la posibilidad de que se incluya la inflación de febrero, con lo cual estaríamos hablando de alrededor de un 12%, y a partir de ahí seguir discutiendo mejoras”, precisó.
Brito indicó que durante el encuentro se analizaron distintas alternativas que ahora serán evaluadas por el Ministerio correspondiente. El próximo martes habrá una nueva reunión en la que el Gobierno presentaría una propuesta concreta. “Van a hacer los cálculos y el día martes nos volvemos a reunir para que nos presenten esa propuesta. En base a eso vamos a seguir charlando y viendo qué es lo mejor”, afirmó.
Paro nacional y comienzo de clases en suspenso
En paralelo a la negociación provincial, el escenario educativo suma un condimento adicional: la medida de fuerza resuelta a nivel nacional. Brito confirmó que participó del congreso extraordinario de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), donde se definió que el 2 de marzo no comenzarán las clases en todo el país.
“Nosotros como entidad de base vamos a acatar, más allá de lo que ocurra en la provincia”, sostuvo el dirigente, dejando en claro que en Tucumán también se adherirá al paro nacional.
De este modo, el arranque del ciclo lectivo quedará condicionado tanto por el resultado de las negociaciones salariales como por la medida de fuerza convocada a nivel federal. Mientras el Gobierno provincial ajusta números y los gremios esperan una oferta concreta, miles de familias miran el calendario con incertidumbre ante un comienzo de clases que, por ahora, no tiene fecha firme.