El ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, dio un paso clave en la desregulación del comercio exterior al dejar caer una medida "antidumping" que protegía a Aluar desde 2020. Se trata de un arancel del 28% sobre las hojas de aluminio (foil) provenientes de China, un insumo crítico para la fabricación de envases de alimentos, bebidas, medicamentos y materiales de construcción.
La decisión se basa en un informe técnico demoledor. Bajo el amparo de esta protección, Aluar -único productor nacional- logró capturar el 91% del mercado interno.
Mientras el precio internacional del aluminio caía un 16%, la empresa aumentó sus precios locales entre un 5% y un 7%. "Aluar pudo independizar sus precios del resultado económico inmediato", señaló la resolución, al sugerir que la protección permitía alzas injustificadas que terminaban impactando en el bolsillo de los consumidores.
En la resolución se detalló que la protección que cesa afectaba a las “hojas de aluminio, sin soporte, simplemente laminadas, de espesor superior o igual a 0,006 mm pero inferior o igual a 0,2 mm y anchura inferior o igual a 1.300 mm”, entre otras especificaciones técnicas.
La especialista en comercio exterior Yanina Lojo señaló que “desde el punto de vista de la política comercial, la decisión de no prorrogar el antidumping no es menor y tampoco es automática. Las medidas de defensa comercial no están pensadas para transformarse en esquemas permanentes, sino para corregir distorsiones concretas cuando existen pruebas suficientes de dumping y de daño. Si esa evidencia no alcanza el estándar técnico exigido por el Acuerdo Antidumping, la medida debe caer”, insistió.