El azar, o lo que los médicos del Hospital Eva Perón (Hospital del Este) no dudan en calificar como un "milagro", permitió que un bebé recién nacido sobreviviera al desamparo en la orilla de la ruta 302. El pequeño, un varón de 3,140 kilogramos, fue rescatado por dos personas el sábado pasado y hoy se encuentra estable, alimentándose por sus propios medios en el servicio de neonatología.

Gerardo Murga, director del Hospital Eva Perón, brindó detalles sobre el dramático ingreso del menor, que ocurrió cerca de las 19.30 del sábado. "Fue traído por dos particulares que lo encontraron en un descampado a la vera de la ruta. Al llegar, el personal de guardia de neonatología activó de inmediato los protocolos de asistencia y cuidado", explicó.

Un cuadro crítico, pero estable

Al momento de su hallazgo, la salud del bebé corría serio peligro. Fue encontrado sin ropa, lo que le provocó un cuadro de hipotermia. "La prioridad fue recuperar su temperatura corporal para que sus funciones vitales se desarrollaran normalmente", señaló Murga. 

Además, el pequeño presentaba algunas laceraciones menores en el costado derecho de su cuerpo, aunque ninguna de gravedad.

Un detalle técnico resultó clave para la supervivencia del niño, ya que la forma en que se desprendió del vientre materno. Según el examen médico, el cordón umbilical no fue seccionado con un elemento cortante, sino por "tracción". "Aparentemente fue un corte por tironeo. Aunque parezca contraproducente, esto generó una retracción de los vasos del cordón y evitó que el bebé muriera desangrado", reveló el director del hospital.

Por sus características morfológicas, los médicos estiman que se trata de un bebé de término, con una edad gestacional de entre 38 y 39 semanas. "Actualmente se alimenta por succión de forma espontánea con leche de fórmula. No presenta malformaciones y su estado general es muy bueno", aseguraron desde el hospital.

El personal lo bautizó cariñosamente como "Raúl", en honor a uno de los hombres que lo rescató.

El paradero de la madre

Mientras la justicia y el servicio social del hospital intervienen en el caso, la preocupación de las autoridades también se extiende a la madre del niño. Murga aclaró que la búsqueda de la mujer no tiene, desde el hospital, un fin punitivo.

"Estamos buscando localizarla por su estado de vulnerabilidad. Una mujer que acaba de dar a luz atraviesa el puerperio, un periodo con altos riesgos de hemorragias o infecciones. Además, es necesario evaluar el contexto psicológico que la llevó a tomar esta decisión", advirtió.

Todo indica que se trató de un parto no institucionalizado, dado que el cordón carecía del "clamp" (broche) de seguridad que se coloca en los hospitales.

"Un milagro"

Al ser consultado sobre las probabilidades de supervivencia en esas condiciones, Murga fue contundente. "Si te tengo que ser sincero, sí, es un milagro. La ruta 302 es muy extensa; que una persona haya coincidido en lugar y tiempo con el bebé a pocos minutos u horas de haber nacido, realmente lo es", remarcó.

Por el momento, "Raúl" permanecerá en observación en la unidad de neonatología para monitorear cualquier complicación que pudiera surgir en los próximos días debido a las particularidades de su nacimiento.