Luis Bueso, de 74 años, fue rescatado el domingo tras haber permanecido desaparecido y actualmente se encuentra internado en estado crítico.

El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, junto al Hospital Ángel C. Padilla, informó sobre el estado de salud del paciente, quien permanece en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica y pronóstico reservado, condicionado por su edad y patologías de base.

El director del hospital, Mario Sardón Traverso, explicó que el hombre ingresó al efector el domingo alrededor de las 19 horas, derivado desde el Hospital de Lules. Tras su admisión se realizaron estudios acordes a sus antecedentes clínicos, incluida una tomografía que evidenció una hemorragia cerebral.

“El paciente es diabético e hipertenso. Ingresó con compromiso del sensorio y, pese a las intervenciones realizadas, presentó un deterioro progresivo, por lo que aproximadamente a las 22 horas fue necesario colocarle asistencia respiratoria mecánica. Actualmente permanece en estado crítico y se evalúa su evolución”, detalló.

Según indicó el profesional, al momento del ingreso y tras la entrevista con familiares se conoció que el paciente habría sufrido previamente un episodio de síncope con traumatismo craneal en su domicilio. En adultos mayores, este tipo de lesiones puede manifestarse de forma progresiva a través de lo que se denomina “intervalo lúcido”, un período en el que un sangrado cerebral inicial puede no presentar síntomas inmediatos y evolucionar horas después con desorientación y deterioro neurológico.

Sardón Traverso remarcó la importancia de que toda persona mayor que sufra un golpe en la cabeza sea evaluada médicamente, ya que incluso hemorragias pequeñas pueden avanzar lentamente y generar alteraciones del sensorio y del movimiento con el paso de las horas.

Asimismo, señaló que el paciente ingresó desorientado en tiempo y espacio y que, a las pocas horas, presentó una mayor descompensación neurológica que motivó la intervención intensiva. Agregó que las condiciones climáticas registradas durante los últimos días pudieron haber influido favorablemente en su supervivencia, considerando su condición de paciente diabético y el riesgo de deshidratación.