El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, murió tras los ataques lanzados por Israel y su país contra el régimen iraní, al que llamaron “Operación Furia Épica”.

“Khamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no sólo es justicia para el pueblo de Irán, sino también para todos los grandes estadounidenses y para las personas de muchos países de todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Khamenei y su banda de matones sedientos de sangre”, escribió el mandatario republicano en su cuenta de Truth Social.

Y agregó: “No pudo eludir nuestros sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo y, gracias a la estrecha colaboración con Israel, ni él ni los demás líderes que han sido asesinados junto a él pudieron hacer nada”.

También reiteró que “esta es la mayor oportunidad que tiene el pueblo iraní de recuperar su país”, y sostuvo que “muchos miembros de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, del ejército y de otras fuerzas de seguridad y policiales ya no quieren luchar y están buscando nuestra inmunidad”.

No obstante, advirtió que los bombardeos “continuarán sin interrupción durante toda la semana o durante el tiempo que sea necesario para lograr nuestro objetivo de paz en todo medio oriente”.

De forma paralela, el ejército israelí afirmó que mató a siete altos responsables iraníes, incluyendo al jefe de los Guardianes de la Revolución, el general Mohamad Pakpour. Entre los muertos se cuentan también Ali Shamkhani, asesor de Khamenei, y el ministro de Defensa Aziz Nasirzadeh, indicó en televisión el portavoz militar israelí Effie Defrin, que mostró fotografías de algunos de ellos.

Detalles del ataque

El Comando Central de los Estados Unidos (CentCom) brindó detalles sobre el inicio de la denominada “Operación Furia Épica”, definida como “la mayor concentración regional de poderío militar estadounidense en una generación”. Según el comunicado oficial, “las fuerzas estadounidenses y sus aliados comenzaron a atacar objetivos a la 1.15 (hora del este, o 3.15 de la Argentina) con el fin de desmantelar el aparato de seguridad del régimen iraní, dando prioridad a los lugares que representaban una amenaza inminente”, publicó el CentCom en su cuenta de X.

ABATIDO. Ali Khamenei se encuentra en los fallecidos.

Durante las primeras horas de la operación se utilizaron municiones de precisión lanzadas desde aire, tierra y mar. Además, la Fuerza Operativa Scorpion Strike del CentCom empleó por primera vez en combate drones de ataque de bajo costo y de un solo uso.

Entre los blancos alcanzados figuraron instalaciones de mando y control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, capacidades de defensa aérea iraníes, bases de lanzamiento de misiles y drones, así como aeródromos militares.

Tras la primera oleada de bombardeos, el CentCom informó que logró defender “con éxito” cientos de ataques con misiles y drones iraníes. También aseguró que no se registraron bajas entre las fuerzas armadas estadounidenses y que los daños en instalaciones estadounidenses fueron “mínimos y no han afectado las operaciones”.

En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron haber ejecutado “el mayor ataque en la historia de la Fuerza Aérea israelí”. De acuerdo con el parte oficial, cerca de 200 aviones de combate impactaron contra el arsenal de misiles iraní y sus sistemas de defensa en el oeste y el centro del país.

“Más de 500 objetivos alcanzados, incluidos sistemas de defensa aérea y lanzamisiles en varios lugares de Irán simultáneamente”, informaron las FDI.

Ataque en otros países

Irán puso en marcha su respuesta militar con una ofensiva regional basada en misiles y drones dirigidos contra bases estadounidenses y objetivos en Israel.

La Guardia Revolucionaria confirmó el inicio de la operación y la definió como una “primera oleada”, al tiempo que advirtió que los ataques continuarían. De acuerdo con la agencia semioficial Fars, los blancos alcanzados incluyeron el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense en Bahrein, la base aérea Al Udeid en Qatar, la base Ali Al Salem en Kuwait y la base Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos, además de objetivos militares y de seguridad en Israel.

Las consecuencias se hicieron sentir de inmediato en distintos puntos del Golfo. En Manama, Doha y Abu Dhabi se reportaron explosiones mientras varios países activaban sus sistemas de defensa aérea.

También hubo detonaciones en Dubái, principal centro comercial de Emiratos Árabes Unidos. Allí, el estruendo de las intercepciones se percibió en diversos sectores de la ciudad y se registraron interrupciones parciales del tráfico aéreo, reflejando el impacto directo de la ofensiva sobre nodos económicos clave de la región.