La guerra abierta tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán sumó un actor de peso global. China expresó su respaldo a Teherán en la defensa de su soberanía y cuestionó la ofensiva militar, en una intervención diplomática que eleva la tensión internacional y reconfigura el tablero geopolítico en Medio Oriente.
Pekín reclamó el cese inmediato de las operaciones militares y advirtió sobre el riesgo de una expansión regional del conflicto.
El mensaje de Pekín a Teherán
El canciller chino, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica con su par iraní, Abbas Araqchí, en la que afirmó que Beijing “valora la amistad tradicional entre China e Irán” y respalda al país persa “en la defensa de su soberanía, seguridad, integridad territorial y dignidad nacional”, según informó la televisión estatal CCTV.
Durante el contacto, Wang pidió a Estados Unidos e Israel que “cesen inmediatamente las operaciones militares, eviten una mayor escalada y prevengan que el conflicto se extienda a toda la región de Oriente Medio”.
En otra comunicación con el ministro de Exteriores de Omán, el jefe de la diplomacia china acusó a Washington y Tel Aviv de “violar los propósitos y principios de la Carta de la ONU” al “instigar deliberadamente una guerra contra Irán”.
También advirtió, en diálogo con su homólogo francés Jean-Noël Barrot, que el mundo enfrenta el riesgo de una “regresión a la ley de la selva” y sostuvo que “las grandes potencias no pueden atacar arbitrariamente a otros países basándose en su superioridad militar”.
La respuesta iraní y el pedido de mediación
Araqchí trasladó a Wang la visión de Teherán sobre la situación regional y aseguró que Estados Unidos lanzó una guerra contra Irán en medio de negociaciones bilaterales en curso.
El funcionario iraní afirmó que esas acciones “violaron el derecho internacional” y cruzaron líneas rojas estratégicas para su país. En ese marco, sostuvo que Irán “no tiene otra opción que defenderse con todas sus fuerzas”.
Teherán, además, expresó que espera que China continúe desempeñando un papel activo para evitar una escalada mayor y favorecer una salida diplomática.
Wang reiteró que, ante un escenario “grave y complejo”, la cuestión nuclear iraní debe volver “al camino de una solución política y diplomática” y manifestó disposición a actuar en el Consejo de Seguridad de la ONU para impulsar una negociación.
Las autoridades iraníes aseguraron que harán “todo lo posible” para garantizar la seguridad de ciudadanos e instituciones chinas en su territorio.
Trump anticipa una nueva ofensiva contra Irán
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la operación militar contra Irán aún no alcanzó su fase principal.
En una entrevista telefónica con CNN, aseguró: “Ni siquiera hemos empezado a atacarlos con fuerza. La gran oleada llegará pronto”.
Trump sostuvo que la campaña militar “va muy bien” y estimó que el conflicto podría extenderse alrededor de un mes. También reconoció que los ataques de represalia iraníes contra países árabes vecinos resultaron “la mayor sorpresa” para Washington.
Según describió, algunos actores regionales que inicialmente preveían involucrarse de manera limitada ahora “insisten en luchar con fiereza”, lo que eleva el riesgo de regionalización plena del conflicto.
Un conflicto que escala y suma potencias globales
El intercambio diplomático entre Beijing y Teherán se produjo mientras la confrontación se expande más allá del territorio iraní y alcanza a distintos puntos estratégicos de Medio Oriente, con impacto en países del Golfo.
La intervención china introduce un nuevo nivel de dimensión internacional en una guerra que ya involucraba directamente a Irán, Estados Unidos e Israel, y que ahora suma la voz activa de otra potencia con asiento permanente y poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.
En un escenario donde cada movimiento diplomático redefine alianzas y equilibrios de poder, la entrada de China en la crisis agrega una variable clave: el conflicto ya no es solo regional. Se convierte en una disputa con implicancias globales, políticas y económicas.