Mientras aguarda la llegada de su nuevo conductor, River Plate mostró dos caras en Mendoza y terminó rescatando un empate 1 a 1 frente a Independiente Rivadavia por el Torneo Apertura. Fue una noche de emociones repartidas, con un primer tiempo vibrante y un complemento más apagado, en la que el equipo de Núñez volvió a exhibir dudas defensivas pero también capacidad de reacción. Todo, en la antesala de un cambio de ciclo que ya tiene nombre y apellido: Eduardo Coudet.
El arranque fue intenso y tuvo como protagonista a Santiago Beltrán. A los 3 minutos, Gonzalo Montiel se confió, no advirtió la aparición de Juan Manuel Elordi por su espalda y el lateral mendocino quedó de frente al arco. El remate tenía destino de gol, pero el arquero “millonario” respondió con reflejos felinos para evitar la caída de su valla.
River intentó contestar con movilidad por las bandas. A los 12’, Ian Subiabre encaró, se perfiló y sacó un remate cruzado que pasó lejos del palo derecho. Fue un aviso aislado en un tramo en el que el conjunto visitante no lograba hacer pie ni imponer su ritmo.
La apertura del marcador llegó a los 17’, cuando mejor insinuaba River. Tras un córner ejecutado por Sebastián Villa, Sebastián Driussi despejó de cabeza hacia la medialuna y Gonzalo Ríos, sin dejarla caer, conectó una volea perfecta de zurda que se clavó lejos del alcance de Beltrán. Golazo.
El golpe desorientó a River. Cinco minutos más tarde, Elordi volvió a filtrarse y estuvo cerca del segundo tras un gran pase de José Florentín. A los 28’, Freitas peleó una pelota sobre la línea de fondo y asistió a Tomás Galván, que no logró definir con comodidad. Y a los 31’ otra vez apareció Beltrán para sostener a su equipo: centro preciso de Villa, cabezazo potente de Florentín y reacción notable del arquero para desviar al córner.
Sin claridad colectiva ni peso en el mediocampo, River parecía transitar su peor momento. Sin embargo, cuando el desarrollo le era adverso, encontró el empate. A los 37’, Subiabre desbordó por la derecha y lanzó un centro medido al segundo palo. Allí apareció Montiel, que había comenzado dubitativo pero fue creciendo con el correr de los minutos, para conectar de cabeza y sellar el 1 a 1.
El complemento perdió vértigo. Independiente Rivadavia ya no presionó con la misma intensidad y River, aunque intentó adelantar líneas, careció de profundidad. A los 12’, Driussi probó desde media distancia, pero su disparo se fue desviado. El trámite se hizo más friccionado y las situaciones escasearon.
En el cierre, cuando el empate parecía inexorable, Beltrán volvió a vestirse de héroe. En una de las últimas jugadas, respondió a quemarropa ante un cabezazo en el área chica y aseguró el punto para River, que se llevó de Mendoza un resultado que dejó sensaciones encontradas.
Mientras tanto, fuera del campo, el foco ya está puesto en el nuevo entrenador. El acuerdo entre Coudet, el Deportivo Alavés y River es total. El “Chacho” firmará contrato hasta diciembre de 2027 y el lunes por la mañana se despidió de sus dirigidos en España. Su arribo a Buenos Aires está previsto para el miércoles y de inmediato se pondrá al frente del plantel.
En principio, debutaría el jueves 12 de marzo en Parque Patricios ante Huracán. Sin embargo, si se levanta el paro dispuesto por la AFA, podría presentarse el domingo a las 21.15 en el Monumental frente a Atlético.
Además, en las últimas horas se confirmó que Damián Musto se sumará como ayudante de campo, en reemplazo de Patricio Graff, quien decidió continuar su carrera en Europa. Así, River comienza a delinear el equipo de trabajo de una nueva etapa.
El empate en Mendoza dejó en claro que el plantel necesita reencontrar solidez y funcionamiento. La llegada de Coudet abre una expectativa renovada. El miércoles empezará formalmente otro capítulo en Núñez; el desafío será transformar las dudas en certezas y devolverle al equipo una identidad reconocible.