La visita del Inter Miami a la Casa Blanca dejó una escena poco habitual incluso para los rituales deportivos de Estados Unidos: un presidente que interrumpió el protocolo para dedicarle un largo elogio a Lionel Messi. Durante el acto oficial en el Salón Este, Donald Trump se mostró particularmente entusiasmado por la presencia del capitán argentino y aseguró que se sentía privilegiado de poder recibirlo.

El mandatario abrió su discurso recordando el logro deportivo del equipo de Florida y luego centró buena parte de su mensaje en la figura del rosarino. “Hoy estamos encantados de recibir a los campeones de la MLS Cup 2025, el Inter Miami. Gran trabajo. Y es mi privilegio especial decir lo que ningún presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes. Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”, expresó el presidente frente a los jugadores, dirigentes e invitados especiales, mientras el público respondía con aplausos.

En medio del discurso, Trump compartió una anécdota familiar que reflejó la expectativa que generaba la presencia del futbolista argentino. “Ayer mi hijo me decía: ‘Papá, ¿sabés quién va a estar mañana?’. Yo le dije: ‘No, últimamente estoy muy ocupado’. Y él me respondió: ‘Messi’”, relató el mandatario, provocando risas entre los asistentes. Luego agregó que su hijo es un gran admirador del capitán argentino y que considera que, además de su talento futbolístico, se trata de una persona admirable.

El homenaje se realizó como parte de una tradición muy arraigada en el deporte estadounidense: cada temporada, los equipos campeones de las principales ligas profesionales son invitados a Washington para ser recibidos por el presidente. En esta oportunidad, el reconocimiento correspondió al Inter Miami, que en 2025 logró el título de la Major League Soccer y consolidó uno de los proyectos deportivos más ambiciosos del fútbol norteamericano.

De esta manera, la visita no sólo quedó marcada por el protocolo habitual de los campeones que llegan a la Casa Blanca, sino también por el entusiasmo del propio presidente. “Es un honor tenerte aquí”, insistió Donald Trump al cerrar su discurso, mientras el público volvía a aplaudir a Lionel Messi, protagonista central de una jornada que mezcló deporte, política y espectáculo.