Mientras el ensamble de cuerdas En Armonía inundaba la noche con sus delicados compases, el público recorría los rincones de la Casa Museo, entregado a apreciar las obras que conforman la muestra “Desde la otra orilla-Mujeres en la colección de la Ciudad de San Miguel de Tucumán”. Inaugurada el jueves, la propuesta pone en primer plano el legado de creadoras que integran el patrimonio artístico municipal: Carlota Beltrame, Sonia Ale, Luciana Guiot, Griselda Nassif, Rosalba Mirabella, Blanca Machuca, Elda Sarmiento, Gladys Montaldo, Norma Juárez y Julia Rotella.

Como explicó la curadora de la exposición, Carolina Coppens -Doctora en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia-, la iniciativa forma parte de un plan curatorial dedicado a evaluar, catalogar, conservar y restaurar la amplia colección del municipio, que incluye pinturas, dibujos, grabados y esculturas.

“De todo el patrimonio artístico de la ciudad hemos hecho una selección de obras que nos parece que están cohesionadas, que se articulan bien entre generaciones disímiles y que, dentro del discurso de la historia del arte de Tucumán, se articulan de manera muy contundente”, explicó Coppens.

SALÓN DEL POEMA ILUSTRADO. La obra de Machuca premiada en 2001.

En ese contexto surgió “Desde la otra orilla”, muestra concebida especialmente para el mes en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer y organizada por la Dirección General de Museos, a cargo de Eli Cárdenas.

“Uno de los factores fundamentales de este mes es la visibilización del trabajo femenino -apuntó la curadora-. Por lo tanto, hemos decidido sacar de la colección la representación femenina y exponerla aquí, dando un contexto de jerarquía para que ellas puedan mostrar su trabajo”.

MUCHO PÚBLICO. La exposición permanecerá hasta el 22 de marzo.

“Son mujeres con una amplia trayectoria en el arte -añadió Coppens-. No han sido una ráfaga que apareció y desapareció, sino que se han mantenido en el tiempo, y eso ya les da un peso y una jerarquía para estar contempladas dentro de la exposición y de la colección”.

El criterio de selección de las obras responde a parámetros claros. “Son casi todas premiadas”, indicó Coppens. Muchas de ellas ingresaron al patrimonio municipal a través de salones y de concursos oficiales. “Ese ha sido el filtro: la importancia de la obra en sí y cómo se articula dentro del discurso de toda la muestra”, sostuvo la curadora.

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Entre los ejemplos mencionados aparecen piezas de Blanca Machuca, una de ellas vinculada al tradicional certamen del Poema Ilustrado, así como obras premiadas de Rosalba Mirabella, Elda Sarmiento -ganadora del primer premio de Grabado en 1990- y Gladys Montaldo.

Desde el punto de vista estético, la muestra propone un recorrido heterogéneo por distintas corrientes y lenguajes del arte contemporáneo tucumano. “Tenemos aspectos que nos son más cercanos, como lo que yo denomino latinoamericanismo, una raíz que combina lo mítico y lo popular con lo artístico moderno”, comentó Coppens. Ese itinerario incluye aproximaciones al arte conceptual, como una obra de Carlota Beltrame realizada en un momento temprano de su trayectoria en esa línea. El recorrido se completa con propuestas de fuerte impronta onírica -como las de Sonia Ale, Julia Rotella y Luciana Guiot- y con vertientes expresivas vinculadas al grabado.

Para reflexionar

El título de la exposición, sin embargo, abre una reflexión que excede lo estrictamente estético. “Trabajamos sobre el concepto de la brecha”, advirtió Coppens. Aunque reconoce que se trata de un término muy utilizado, considera que sigue siendo una herramienta válida para pensar las desigualdades en el reconocimiento artístico. “Hay una diferencia palpable entre el reconocimiento que reciben los varones y el que reciben las mujeres. Muchos lo llaman techo de cristal: las mujeres pueden llegar hasta cierto punto, pero no más allá”, señaló. A partir de esa idea surge la metáfora que da nombre a la muestra.

“En esa brecha, en esa grieta que se genera entre lo que uno puede aspirar y lo que le permiten alcanzar, hay mujeres que han logrado atravesarla -afirmó-. Esta exposición es ese puente que demuestra que la brecha existe, pero que también hay puentes que permiten acercarse, aproximarse y proponer políticas de estímulo para que esa brecha se vaya cerrando cada vez más”.