TEHERÁN, Irán.- Irán atacó varios buques en el estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo, y aseguró que está preparado para una guerra larga que “destruirá” la economía mundial. Poco después, el presidente estadounidense, Donald Trump, insistió en que el conflicto terminará “pronto” y que “prácticamente no queda nada por atacar en Irán”, cuya población lleva 13 días bajo las bombas.

En Teherán, los residentes “se están acostumbrando a vivir a pesar de todo y a adaptarse, lo mejor que pueden, a esta situación”, dijo un vecino. “Hemos puesto nuestra fe en Dios. Por ahora, hay comida en las tiendas”, señaló con resignación Mahvash, de 70 años.

La guerra iniciada el 28 de febrero con el ataque de Estados Unidos e Israel que mató al líder supremo iraní ha sumido a Medio Oriente y al mercado petrolero en el caos. El cierre de facto del estrecho de Ormuz y los ataques iraníes a las monarquías petroleras del Golfo dispararon el precio del crudo, que rozó los 120 dólares esta semana, antes de bajar.

En un intento de aliar las subidas de precios, la Agencia Internacional de Energía anunció que sus países liberarán 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas.

Estados Unidos e Israel “deben considerar la posibilidad de que se vean envueltos en una guerra de desgaste a largo plazo que destruirá toda la economía estadounidense y la economía mundial”, declaró Ali Fadavi, asesor del comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución.

“Satanás en persona”

Lejos de buscar acercamientos, las dificultades de Irán con Estados Unidos e Israel se acumulan.

Ayer, un alto asesor militar del líder supremo iraní Mojtaba Jamenei arremetió contra Trump, en declaraciones a la televisión estatal y lo cubrió de insultos.

“Trump es el presidente estadounidense más corrupto y estúpido”, dijo Yahya Rahim Safavi. “Es Satanás en persona”, enfatizó

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También reiteró las amenazas de Irán de destruir a Israel, que combate contra la república islámica junto a Estados Unidos.

El ejército de Irán prometió ayer lanzar ataques contra objetivos económicos estadounidenses e israelíes en Medio Oriente, después de bombardeos contra una entidad financiera iraní.

“El enemigo nos ha dado vía libre para atacar centros económicos y bancos pertenecientes a Estados Unidos y al régimen sionista”, afirmó el mando central de las fuerzas armadas iraníes. Medios iraníes informaron que ataques estadounidenses e israelíes alcanzaron durante un banco en Teherán, y mataron a un número no especificado de empleados.

Irán también amenazó a los “centros económicos y bancos” que considere vinculados a los intereses estadounidenses e israelíes, lo que ha llevado al banco Citi o la consultoría Deloitte a evacuar sus oficinas en Dubái.

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Todas las miradas siguen puestas en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del crudo y del gas natural licuado mundial.

Irán atacó un portacontenedores con bandera de Liberia y un granelero tailandés que entraron al estrecho tras ignorar las advertencias. La marina de Omán rescató a 20 tripulantes y otros tres siguen desaparecidos.

Los analistas creen que el cierre prolongado del estrecho, por donde también circulan un tercio de los fertilizantes para la producción mundial de alimentos, tendría un efecto devastador en la economía global.