Llevar hoy el apellido Maradona viene claramente aparejado con algunas ventajas. A cinco años de la muerte de Diego Armando, su descendencia sigue teniendo algunas facilidades, solo por pertenecer a la familia. Esos privilegios eran ampliamente superiores cuando Maradona estaba en su ‘peak moment’, como en los 90, cuando su hija Dalma le pidió conocer a los Backstreet Boys.
El juicio por la muerte de Maradona se postergó y comenzará el 14 de abrilAsí lo recordó Dalma en “Todo pasa” –de Urbana Play– en la mesa junto a Andy Kusnetzoff, cuando fue consultada por los recitales más memorables de su vida. Sin dudarlo, confesó que tuvo un episodio especial con la banda de Florida y dejó constancia de lo mucho que podía hacer su padre con tal de complacerlas a ella y a su hermana.
La persecución de Diego Maradona a los Backstreet Boys
Transcurrían los últimos años de los 90 y los Backstreet Boys se presentaban en Argentina, nada menos que en el estadio de Boca Juniors. Pero la proximidad al lugar no le valió a Diego un pase directo hacia la banda, sino que debió ponerse en el mejor papel de padre protector y cumplidor de caprichos. Sin contactos de por medio, persiguió a la banda después del show para que Dalma pudiera conocerlos.
Cada vez que puede, Dalma trae a colación los mejores recuerdos que guarda junto a su padre. Y el 98, la gira “Backstreet Boys Tour”, le dejó uno de ellos. Tenía entre 10 y 11 años –y su hermana, Gianinna, unos 8 o 9–. La banda estaba en uno de sus momentos cúlmine. Cualquier niña que tuviera su edad en ese momento sabría lo mucho que significaba un acercamiento.
“Yo le dije: ‘Quiero ver a los Backstreet Boys’”, contó Dalma para empezar su anécdota. No conforme con asistir al show, planteó su anhelo máximo: “Le dije: ‘los quiero conocer’”. Pero Maradona no tenía ningún conocido en la producción ni mucho menos. “Agarró la camioneta, siguió al micro, dándole bocinazos. Obvio que nadie lo registraba. Te toca bocina (una camioneta) y decís… nada”, contó entre risas.
Pero un padre que cumple caprichos no se detendría allí y eso fue lo que hizo Maradona. Porque cuando la banda entró a su hotel, no se limitó a darlo por perdido, sino que ingresó también. “Se bajó de la camioneta y dijo: ‘Hola, ¿qué tal? Soy Diego Maradona. Mi hija quiere saludar a los Backstreet Boys’”, recordó, haciendo estallar en risa a sus compañeros de programa.
El pedido de Dalma tuvo un final feliz, porque para su suerte, Howie Dorough –el “más latino” de la banda, según ella recuerda–, quiso de inmediato responder a la solicitud. “De repente, estábamos todos sacándonos fotos con los Backstreet Boys”, concluyó Dalma para terminar su anécdota.