La Selección atraviesa un momento de incertidumbre. Mientras Lionel Scaloni ya comenzó a delinear la próxima convocatoria, la realización de la Finalissima frente a España -el cruce entre los campeones de América y Europa- todavía no está asegurada y depende de una negociación política entre las confederaciones.

Aunque la lista oficial aún no fue publicada, el cuerpo técnico ya envió una prelista a los clubes para informar qué jugadores podrían ser convocados en la próxima fecha FIFA. Sin embargo, la preparación del equipo se desarrolla en un contexto incómodo para el entrenador, que debe planificar un partido cuya realización todavía no está garantizada.

El principal conflicto gira en torno a la sede del encuentro. Desde la UEFA impulsan que el partido se juegue en España y uno de los escenarios mencionados es el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid. Del otro lado, tanto la AFA como la Conmebol rechazan esa posibilidad. El presidente Claudio Tapia considera “inaceptable” disputar la Finalissima en suelo español y plantea que el partido debería jugarse en el estadio Monumental, en Buenos Aires.

La definición podría llegar en los próximos días a partir de una videollamada entre dirigentes de ambas confederaciones. Entre las alternativas que se manejan aparecen dos escenarios: que la UEFA acepte una sede neutral para el encuentro o que directamente el partido sea postergado.

La situación genera preocupación en el cuerpo técnico argentino por el calendario de cara al Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Para Scaloni, la Finalissima representaba una oportunidad ideal para enfrentar a un rival de máxima jerarquía y evaluar el nivel del equipo en una instancia competitiva.

En caso de que el duelo contra España finalmente no se concrete, el seleccionado argentino deberá buscar alternativas para no perder rodaje. La idea del cuerpo técnico sería organizar amistosos de emergencia durante la fecha FIFA para mantener el ritmo de competencia y continuar con la preparación.

A esa incertidumbre se suma otro problema. Argentina tenía previsto completar la ventana internacional con un amistoso frente a Qatar, pero ese partido quedó descartado debido al conflicto bélico que afecta a Medio Oriente.

Así, mientras Scaloni define a los jugadores que integrarán la próxima convocatoria, el futuro inmediato de la Selección depende de una negociación que todavía no tiene resolución. Y, en el medio, aparece una preocupación central: no perder una instancia clave de preparación para el equipo que buscará defender el título mundial en 2026.