El miércoles 3 de noviembre de 1943 se publicó la nota contando del avance de la obra del dique de Escaba en la zona montañosa de Alberdi, llamado “el dique liviano más grande del mundo” del tipo “Ambursen”. El embalse, ubicado entre los cerros de Santa Ana y de la Virgen, y engalanado por el cono cristalino del Clavillo, tiene una cuenca de una extensión de 900 kilómetros cuadrados, señala la nota. Por allí circula el río Marapa, originado en el Singuil y el Chavarría y en el descenso el agua va entre interminables quebradas y se forman cascadas.

Se menciona que las aguas del Marapa se distribuían mediante un pequeño dique nivelador construido hacía pocos años que era insuficiente. En ese momento trabajaban 300 obreros y excavaban con piqueta y dinamita un túnel de 155 metros con un diámetro de 16 metros para desviar por allí las aguas del río, a fin de poder erigir el murallón de la presa, que iba a tener una altura máxima de 71,75 metros y una longitud de 231,80 m. En la foto grande se ve el recodo donde se iba a construir el embalse, lugar de belleza singular llamado “El remanso del burro”.

Se anunciaba que se iban a beneficiar con riego 27.000 hectáreas de Río Chico y Graneros y que se debían dividir los latifundios para que esas tierras se pudieran poblar con familias campesinas esas tierras. Y se advertía que el Estado debía esforzarse para hacer de inmediato la expropiación a fin de que el valor de la tierra no se abultase en forma desproporcionada.

El dique se inauguraría ocho años después, en 1951.