El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, lanzó una sombría advertencia sobre el futuro del mercado energético mundial. En una entrevista con el "Financial Times", Birol señaló que, de prolongarse el conflicto en Medio Oriente, el restablecimiento de los suministros de gas y petróleo desde el Golfo Pérsico podría demorar al menos seis meses.

"Algunos yacimientos tardarán medio año en volver a estar operativos; otros, mucho más", remarcó el funcionario. Según Birol, tanto la clase política como los inversores están subestimando la magnitud de la parálisis. 

El dato es crítico, porque actualmente, cerca de una quinta parte (20%) de los suministros mundiales de hidrocarburos se encuentran bloqueados en la región, lo que podría derivar en la crisis energética más profunda de la que se tenga registro.

El rol de las energías renovables

Las energías limpias vuelven al centro de la escena como una salida a la dependencia de un recurso no renovable y que está en manos de pocos países, aunque represente un camino tedioso.

¿Es este escenario una oportunidad para seguir instalando las energías renovables como la salida a un mundo cada vez más contaminado y abrazado por el lobby de la industria petrolera? La respuesta no es sencilla y mucho menos rápida, ya que la volatilidad de este tipo de eventos no es suficiente para que el mundo vire drásticamente al desarrollo de este tipo de negocios.