El gobernador bonaerense Axel Kicillof venía dilatando la extensión de su agrupación peronista Movimiento Derecho al Futuro (MDF) a nivel nacional para armar un frente anti Milei, para la carrera presidencial de 2027, pero advirtió un movimiento de pinzas por parte de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ex compañero de fórmula presidencial de Mauricio Macri, el veterano dirigente peronista Miguel Pichetto, consigna un análisis político difundido por el sitio especializado Parlamentario.com.
Kicillof olió a tufillo al enterarse del inesperado encuentro en el departamento porteño de la ex presidenta y líder del PJ nacional y el diputado, defensor de las políticas de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner en el Parlamento hasta que se alió con Macri, aunque perdió la elección con Alberto Fernández en 2019.
Expoagro: el frío saludo entre Macri y Kicillof en una cena marcada por las retencionesEl gobernador bonaerense cree firmemente que la reunión de Cristina y Pichetto y otros “viudos” políticos es un movimiento de pinzas de la ex jefa de Estado y el Gobierno de La Libertad Avanza para obturar o bloquear el frente nacional anti Milei que lanzó Kicillof.
Se sabe que el mandatario bonaerense, probable candidato presidencial en 2027, mandó dirigentes cercanos (les llaman “embajadores”) a las provincias para sumarlos al gran frente político, social y sindical que pretende conformar para cerrar el ciclo de Milei en 2027.
Provincias como Córdoba y Corrientes han recibido ya a algunos de esos “embajadores” y en el caso de Córdoba el dirigente Carlos Caserio organizó días atrás una videoconferencia por una plataforma por Internet de la que participó el mismo Kicillof.
No fue casual: Córdoba es la provincia más antikirchnerista del país y pese a ser gobernada desde 2007 por peronistas, han estado muy enfrentados a los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández.
Y las alianzas Cambiemos y luego Juntos por el Cambio y últimamente La Libertad Avanza han ganado todas las elecciones en forma aplastante.
En el caso de Tucumán, el gobernador de Buenos Aires intentó por distintas vías acercarse a su par Osvaldo Jaldo, con el fin de sumarlo a su causa, aunque el tranqueño no le dio ninguna señal en ese sentido. Incluso, según trascendió, el ofrecimiento del tren sanitario para ayudar a los inundados del sur tucumano fue interpretado como una muestra de acompañamiento del bonaerense a uno de los gobernadores dialoguistas. Se sabe que Jaldo tiene ascendencia sobre otros dos mandatarios: el salteño Gustavo Sáenz y el catamarqueño Raúl Jalil. El tranqueño no hará movimientos inmediatos que impliquen una exteriorización de acción electoral para no dañar la relación institución con la Casa Rosada.
Legislatura bonaerense: Kicillof abrió sesiones con tono electoralAcerca de la reunión con Cristina -quien extrañamente no abrió la boca sobre el tema-, Pichetto consideró que es hora de que los peronistas “se perdonen”, aunque aclaró que no hablaron del pasado ni hubo pase de facturas de uno a otro. El legislador calificó el encuentro de “fraternal” y dijo que le propuso a la expresidenta construir una gran coalición nacional como la que pergeñó Lula da Silva para volver a la presidencia en Brasil.
Lo cierto es que esa imprevista reunión -hace más de una década que ambos dirigentes no se veían- causó revuelo en el entorno de Kicillof y sospechan de un entramado entre Cristina, claramente hoy opositora al gobernador, y la Casa Rosada.