El inicio del Torneo del Interior A ya está en cuenta regresiva y Tucumán Rugby se prepara para asumir un nuevo desafío en la elite del rugby argentino. El equipo de Yerba Buena recibirá el sábado a Mendoza RC en el marco de la primera fecha de un certamen que reúne a los mejores clubes del país y que vuelve a encontrar al “verdinegro” como protagonista.
“Primero, Tucumán Rugby está muy contento como institución, de volver a participar en este torneo que es de mucho prestigio para lo que es el rugby argentino”, relató Isaías Courel, head coach del plantel superior, marcando el valor simbólico y competitivo que tiene el campeonato para el club.
El “verdinegro” llega a esta cita en un gran momento. En el Anual Tucumano lidera con puntaje ideal y viene de imponerse con autoridad de visitante contra Huirapuca por 36 a 12, mostrando solidez en todas sus líneas y una marcada superioridad física en los momentos determinantes del juego.
Ese presente no es casual. Desde la pretemporada, el staff técnico diseñó una preparación específica con el foco puesto en elevar el nivel competitivo del equipo. Por ende, el entrenador hizo especial hincapié en un concepto que pretende transformar en identidad. “Queremos que la intensidad de juego sea nuestra bandera; tanto en defensa, en ataque y en la lucha. Esa es la herramienta para lograr el rugby que queremos”, explicó.
La exigencia del Torneo del Interior A obliga a un salto de calidad, sobre todo desde lo físico. “Venimos haciendo mucho foco en el oxígeno del equipo, pensando que el torneo tiene un tiempo neto mayor de juego que lo que es un Torneo Tucumano. Tenemos que estar preparados para competir a ese nivel”, sostuvo el entrenador.
Tucumán Rugby compartirá grupo con Marista RC (Mendoza), Gimnasia y Esgrima de Rosario y Mendoza RC, en una zona que promete paridad y alto nivel desde el arranque.
La primera medida
El duelo de este sábado, justamente contra los mendocinos, aparece como una primera medida exigente para calibrar el rendimiento del equipo.
El plantel, sin embargo, no es el mismo que el de la última temporada. La salida de jugadores históricos como Jorge Domínguez, Máximo Zerda, Miguel Barrera y Benjamín Santamarina obligó a una renovación interna. “Los vamos a extrañar, pero por suerte tenemos recambio. Se le da oportunidad a nuevos jugadores que estaban esperando su chance y también a nuevos liderazgos”, señaló Courel.
A ese proceso de transición se suma otro factor determinante: la presencia de jugadores en Tarucas, la franquicia del NOA. “Tenemos 12 jugadores entre contratados e invitados, lo cual no es un tema menor. Es casi un equipo completo que no está a disposición”, explicó Courel, quien remarcó también la necesidad de adaptar la planificación a ese contexto.
Pese a esas ausencias, el DT confía en la profundidad del plantel. “Tenemos un grupo amplio y comprometido. El jugador que entra está a un excelente nivel. La idea es que cuando vuelvan los que están en Tarucas, se encuentren con un equipo preparado”, afirmó.
En paralelo, también empiezan a aparecer nuevos nombres que ilusionan. En la última fecha del torneo local debutaron en primera Simón Pfister (quien, a su vez, también tuvo minutos en el equipo de Álvaro Galindo), Joaquín Poliche y Santos Wagner, una muestra clara de la apuesta del club por sostener una base amplia de jugadores listos para competir en un calendario exigente.
En cuanto a la propuesta dentro de la cancha, Courel no dudó en definir el ADN que pretende para su equipo. “Queremos un juego desplegado, tomando riesgos, con volumen y velocidad. Y la herramienta para eso es la intensidad y la lucha en cada punto de contacto”, detalló.
En Tucumán Rugby apuestan a hacer un buen torneo
El objetivo, aunque medido en el discurso, es claro en el fondo. “Nosotros creemos en ir creciendo día a día, pero sin duda queremos estar a la altura para competir a nivel nacional y así poder tener una gran participación en este Torneo del Interior”, concluyó Courel.
El debut será este sábado, en casa, contra Mendoza RC. El camino recién empieza, pero Tucumán Rugby ya dejó en claro cuál será su sello: intensidad, ambición y una renovación que busca sostenerlo en lo más alto.