En una operación que escala la tensión en Medio Oriente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) terminaron con la vida de Alireza Tangsiri, jefe de la Fuerza Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). El ataque aéreo se produjo a las 3 a. m. (hora local) en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, un enclave crítico para el control del Estrecho de Ormuz.

Según confirmaron fuentes de defensa al diario "The Jerusalem Post", el bombardeo no solo alcanzó a Tangsiri, sino también a varios de sus principales asesores navales. 

El funcionario era considerado una pieza fundamental en el esquema militar de Teherán.  Fue un veterano de la guerra Irán-Irak y hombre de máxima confianza del ayatolá Alí Khamenei, quien lo nombró en su cargo en agosto de 2018.

La eliminación de Tangsiri representa un golpe táctico de primer orden. Bajo su mando, la Armada de la Guardia Revolucionaria intensificó el hostigamiento a buques comerciales y las amenazas de bloquear el Estrecho de Ormuz, el punto de tránsito de crudo más importante del mundo. Debido a su rol en el programa de misiles y actividades de desestabilización, Tangsiri figuraba en las listas de sanciones de Estados Unidos desde 2019.

Con la pérdida de su estratega naval más vocal, el régimen de Khamenei enfrenta ahora el reto de reestructurar su mando en el "frente marítimo" en un momento de máxima vulnerabilidad.