La selección argentina encontró en Nico Paz mucho más que un segundo gol ante Mauritania. A los 30 minutos del primer tiempo, el zurdo se hizo cargo de un tiro libre en la puerta del área y clavó el 2-0 parcial en la Bombonera, firmando así su primer tanto con la Mayor en una noche que le dio relieve propio dentro de un amistoso pensado para probar variantes antes del Mundial. 

Detrás de ese remate hay una historia que mezcla dos mundos. Nicolás Paz Martínez nació en Santa Cruz de Tenerife, en España, el 7 de septiembre de 2004, se formó futbolísticamente en el Real Madrid y hoy juega en el Como 1907 de Italia, donde atraviesa una temporada de fuerte crecimiento: el club lo presenta como mediocampista de 21 años y ya lleva 29 partidos y 10 goles en la Serie A 2025/26. 

Su apellido también tiene peso propio en la historia argentina. Es hijo de Pablo Paz, ex defensor de la Selección, y aunque por nacimiento y recorrido podía quedar ligado al fútbol español, hace tiempo dejó en claro hacia dónde quería ir. En 2024 explicó que ama a ambos países, pero que eligió representar a Argentina porque es el lugar que más lo identifica, tanto por cómo se vive el fútbol como por la huella de su padre. Esa decisión terminó de convertirlo en uno de los “europibes” que Lionel Scaloni fue acercando de a poco al recambio. 

De promesa a alternativa real

Por eso, su gol ante Mauritania no fue solo una perlita estética. Fue también una señal. Paz ya había debutado con la Mayor en octubre de 2024 y en aquel estreno hasta asistió a Lionel Messi frente a Bolivia; ahora, con más rodaje, más cuerpo competitivo y un presente sólido en Italia, empieza a dejar de ser solo una apuesta a futuro para convertirse en una variante concreta en la estructura de Scaloni. Nació en España, creció en el Real Madrid y hoy brilla en Como, pero en la Bombonera volvió a confirmar que su historia futbolística quiere escribirse con la camiseta argentina