La detección de la variante BA.3.2 del SARS-CoV-2, bautizada como Cicada, genera preocupación en Estados Unidos después de confirmarse su presencia en al menos 25 estados durante los primeros meses de 2026. El hallazgo, que ya cuenta con un número importante de mutaciones en la proteína spike, afecta a diversos sectores de la población y permanece bajo vigilancia por su posible capacidad de evadir la inmunidad previa, según indican reportes de Infobae.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó este linaje como variante bajo monitoreo en diciembre de 2025 debido a la naturaleza de sus alteraciones genéticas. El surgimiento de Cicada ocurre en un periodo donde la vigilancia epidemiológica global disminuyó tras la circulación de las variantes JN.1 y LP.8.1 durante los años anteriores.

Origen y características de la variante Cicada

Este linaje recibió el apodo de Cicada por parte del profesor T. Ryan Gregory, de la Universidad de Guelph, debido al tiempo prolongado que permaneció con baja circulación antes de expandirse a nivel internacional. Según la cadena estadounidense NBC News, la CDC identificó por primera vez esta variante en un viajero procedente de los Países Bajos en el aeropuerto de San Francisco en junio de 2025. El virólogo Andrew Pekosz, de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, explicó: “La cantidad de cambios en la estructura viral podría permitirle evadir parte de la inmunidad ya existente en la población”.

Los informes de la plataforma global de vigilancia GISAID y la CDC indican que la variante representa menos del 5% de las muestras genómicas en territorio estadounidense. El rastreo genómico en aguas residuales, realizado por el programa WastewaterSCAN de la Universidad de Stanford, permite seguir la evolución del virus en distintos estados del país. Las autoridades confirmaron que este descendiente de la variante BA.3 presenta entre 70 y 75 mutaciones en la proteína spike, la mayor cantidad registrada en una subvariante desde la aparición de ómicron.

Síntomas de la variante BA.3.2

Tos seca o productivaFiebre o escalofríosDolor de gargantaCongestión nasalDificultad para respirarPérdida de olfato o gustoFatiga generalizadaCefaleaMolestias gastrointestinales, como náuseas y diarrea

Gravedad y efectividad de las vacunas

A pesar de las múltiples mutaciones, las autoridades sanitarias no encontraron pruebas de que Cicada cause cuadros clínicos de mayor gravedad en comparación con otros linajes previos. Adolfo García-Sastre, director del Instituto de Salud Global y Patógenos Emergentes del hospital Mount Sinai, afirmó que “no hay evidencia de que BA.3.2 esté provocando un aumento de la gravedad de la enfermedad o de hospitalizaciones en los países donde circula”. El monitoreo constante de la CDC señala que esta variante no desplazó todavía a los linajes predominantes en el país, como XFG o NB.1.8.1, manteniendo una proporción de casos estable.

En cuanto a la prevención, la infectóloga de NYU Langone Health, Dana Mazo, declaró: “La vacuna sigue siendo la mejor herramienta de protección para las personas vulnerables”. Los estudios citados por la OMS sugieren que la protección de las fórmulas 2025-2026 contra la infección sintomática disminuye frente a BA.3.2, aunque la inmunización todavía reduce riesgos de enfermedad grave. Las recomendaciones oficiales incluyen completar los esquemas de vacunación, utilizar mascarillas en sitios cerrados y realizar pruebas diagnósticas ante cualquier sospecha de contagio.