El dirigente libertario Gastón García Zavalía formalizó la ruptura con la conducción de La Libertad Avanza (LLA) en Tucumán y anunció la creación de un nuevo espacio político denominado “Compromiso y Libertad”, en medio de crecientes tensiones con el titular del partido en la provincia, Lisandro Catalán.
A través de un comunicado, el ex miembro de la mesa chica de LLA explicó que la decisión responde a “una necesidad imperiosa, casi de supervivencia política, ante la deriva sectaria y excluyente que ha tomado la conducción” local. En el texto, cuestionó el armado partidario y advirtió que se transformó en “un círculo cerrado de amigos” que “se ha dedicado sistemáticamente a destruir y desplazar a todo aquel que no rinde pleitesía”.
García Zavalía ratificó su alineamiento con Javier Milei, pero marcó diferencias con la estructura tucumana del espacio. “Apoyamos sin fisuras el cambio de matriz económica y cultural”, sostuvo, aunque alertó que en la provincia se reproducen prácticas que asoció al “verticalismo rancio, más parecido al autoritarismo peronista que a la libertad que pregonamos”.
En ese marco, el dirigente introdujo una crítica política con eje local: “Nos preguntamos con profunda preocupación: ¿Así pretenden combatir el modelo de Osvaldo Jaldo? No lo parece”. Según planteó, el “amiguismo y la idolatría personalista” no constituyen herramientas para disputar poder en Tucumán.
“Autoritarismo” y sin participación
En diálogo con LA GACETA, García Zavalía profundizó sus cuestionamientos y acusó a Catalán de ejercer un manejo personalista del partido. “El descontento en general es porque el doctor Catalán quiere manejar el partido como si fuese su propia estancia o como si fuese un club”, sostuvo.
El dirigente explicó que su sector venía trabajando internamente, pero que las diferencias se profundizaron por la falta de apertura. “No compartimos esa idea y queremos abrir las puertas del partido”, remarcó. En esa línea, consideró que el armado libertario en la provincia presenta debilidades territoriales: “Coincido en que son muy importantes las redes, pero también es muy importante el territorio y se conocen muy pocos referentes”. También denunció desplazamientos dentro del espacio. Señaló que militantes que “han trabajado a destajo para las elecciones de octubre del año pasado” luego fueron apartados, y mencionó el caso de José Macome, a quien -según dijo- “lo han querido correr” pese a ser uno de los fundadores de LLA en Tucumán.
“No permiten participar, toda voz disidente no la aceptan o directamente no le dan cabida. Yo integraba la mesa chica y como no comparto sus decisiones me he visto apartado en los últimos tiempos”, afirmó.
Proyecciones hacia 2027
De cara al escenario electoral, García Zavalía anticipó que su espacio trabajará con la mirada puesta en los próximos comicios provinciales. “Catalán se cree que tiene más poder que el presidente Javier Milei en Tucumán, se maneja de manera verticalista. Nosotros vamos a seguir trabajando y propondremos nuestras ideas, se discutirá y si es necesario se hará una interna”, planteó.
Sobre los objetivos a corto y mediano plazo, insistió en la necesidad de fortalecer la presencia territorial. “Hay que recorrer los barrios, hay que recorrer todo el territorio de las provincias; no se trata sólo de marcar y criticar, sino también de trabajar”, expresó.
En cuanto a sus vínculos políticos, indicó que mantiene una relación distante con el diputado Gerardo Huesen, a quien vinculó con el entorno de Catalán, pero destacó un trato “de respeto” con otros referentes del espacio, como Federico Pelli y Soledad Molinuevo.
García Zavalía, quien se desempeña como procurador y es miembro de la asamblea provincial, aseguró que continuará dentro del universo libertario, aunque con una construcción propia. “La libertad no se negocia, y la democracia interna tampoco”, concluyó.