El rugby argentino volvió a mostrar señales de crecimiento y, dentro de ese mapa, Tucumán reafirma su peso histórico. Según los datos oficiales difundidos por la Unión Argentina de Rugby tras su cambio de autoridades el 26 de marzo, la Unión de Rugby de Tucumán se posiciona como la tercera con mayor cantidad de jugadores registrados en todo el país.
Con 3.625 fichajes, el rugby tucumano completa el podio detrás de la Unión de Rugby de Buenos Aires (24.757) y la Unión Cordobesa de Rugby (5.492), y se mantiene por encima de otras plazas tradicionales como Rosario (3.286) y Cuyo (3.080).
El dato no es menor: confirma que, más allá del centralismo, el desarrollo federal del rugby tiene en Tucumán uno de sus pilares más sólidos.
Crecimiento sostenido
El informe de la UAR también refleja una expansión general del deporte. En total, los fichajes crecieron un 4,94% respecto al año anterior, con números que consolidan al rugby como una de las disciplinas con mayor participación en el país.
En el segmento masculino competitivo, el aumento fue del 2,30%, alcanzando los 61.188 jugadores. Pero uno de los datos más destacados aparece en el rugby infantil masculino, que registró un crecimiento del 10,16%, con 41.679 jugadores.
Ese aumento en las bases marca una tendencia clara: el recambio generacional está en marcha y asegura la continuidad del deporte en el mediano plazo.
El desafío del rugby femenino
En la rama femenina, el panorama muestra contrastes. A nivel competitivo, se registró una caída del 8%, con un total de 3.329 jugadoras.
Sin embargo, el dato alentador vuelve a aparecer en la base: el rugby infantil femenino creció un 12,65%, alcanzando las 1.217 jugadoras.
Ese crecimiento sugiere que, aunque el presente competitivo presenta desafíos, el futuro se sostiene en una mayor participación de nuevas jugadoras.
Tucumán, una plaza clave
Dentro de este contexto, el lugar de Tucumán no es casual. Históricamente, la provincia se consolidó como una de las principales usinas del rugby argentino, tanto en cantidad de jugadores como en competitividad.
La presencia de clubes fuertes, la tradición formativa y el impacto de las franquicias y seleccionados han contribuido a sostener ese posicionamiento.
Además, el impulso de Los Pumas, con resultados destacados ante potencias, y el crecimiento de Los Pumas 7's, hoy entre los mejores del mundo, han generado un efecto arrastre que se siente en todo el país.
A eso se suma el desarrollo progresivo de Las Yaguaretés, que empiezan a ganar protagonismo internacional y aportan visibilidad a la rama femenina.