El ex arquero de Boca Carlos “Mono” Navarro Montoya quedó envuelto en una fuerte denuncia en Tandil luego de que los dueños de un restaurante lo señalaran por una deuda millonaria acumulada durante su paso por la ciudad. Según sostienen los damnificados, el exarquero y parte de su cuerpo técnico habrían consumido en el local durante varios meses sin cancelar los gastos, en una situación que ahora amenaza con derivar en la Justicia.
De acuerdo con el relato de los propietarios, la deuda rondaría los 10 millones de pesos y se habría generado mientras Navarro Montoya dirigía a Santamarina. Siempre según esa versión, el exfutbolista concurría con frecuencia al restaurante junto a integrantes de su entorno de trabajo y, con el correr del tiempo, los consumos se fueron acumulando sin que se concretara el pago correspondiente.
Los denunciantes aseguran que, en un primer momento, el exarquero pidió confianza y explicó que más adelante se pondría al día. Después, según contaron, señaló que sería el propio club el que asumiría esos gastos. Sin embargo, hasta ahora nadie habría abonado la suma reclamada. “Estuvo un año comiendo de arriba”, afirmó uno de los responsables del comercio al exponer su versión del caso.
Además, los dueños del local remarcaron que cuentan con comprobantes firmados, donde figuran fechas, montos y consumos, y que esos documentos respaldan la denuncia. “En principio nos dijo que pagaría después y que no habría problemas. Luego agregó que sería el Santamarina el que se haría cargo de los pagos, pero hasta ahora nadie nos pagó”, expresó uno de los denunciantes sobre lo ocurrido.
El caso podría pasar al terreno judicial
La situación avanzó al punto de que, según se informó, en las próximas horas se presentará una denuncia penal por presunta estafa. El abogado Ignacio Barrios será el encargado de llevar adelante esa presentación y aseguró que cuentan con “tickets, cámaras de vigilancia y testimonios que acreditan los hechos”. Así, el breve ciclo de Navarro Montoya en Santamarina, donde dirigió siete partidos oficiales con una campaña irregular, sumó ahora un capítulo mucho más delicado fuera de la cancha.